La Venda

España ha hecho un espantoso ridículo en el Festival de Eurovisión con un aprendiz de cantante llamado a Miki, una coreografía espantosa y una cosa llamada ‘Se cayó la venda’ que pretendía ser una canción y quedó en la cola de la clasificación de manera harto merecida. Ni Portugal nos dio el punto de la limosna ibérica.

Pero los errores, porque enviar a Miki a Tel Aviv con semejante canción fue un error, no van solos y suelen acompañar el entorno político, social y hasta deportivo de este país ausente de liderazgo y preso de un horizonte lleno de incertidumbres e inestabilidad.

El Real Madrid se despidió de la Liga de manera catastrófica ante el Betis y el Barcelona se hundió estrepitosamente en la Champion ante el Liverpool. Y nada apunta a que este segundo liderazgo de Zidane vaya a ser tan bueno como el primero porque el francés ha vuelto sobrado de soberbia y de malos modales y eso no es buena señal. Y en Barcelona si Messi en la temporada que vine no gana la Champion se marchará.

En contra de lo que dice la canción en España no se ha caído la venda sino que, como ocurre con la diosa de la Justicia, la venda sigue tapando los ojos de los primeros dignatarios del poder español. Sánchez quiere volver a ser el Presidente pero eso no será posible ‘gratis te añore’, sin meter a Iglesias en el Gobierno y sin regalar a ERC los indultos de los golpistas.

Casado cree que, pase lo que pase el 26-M, él tiene asegurados cuatro años  como presidente del PP y líder de la oposición pero no es verdad. La gaviota del PP está herida de muerte y no levantará el vuelo, y menos con Casado y su equipo de aficionados de líder de lo que va quedando de este Partido al que le espera este año un rosario de juicios y condenas por corrupción.

Pablo Iglesias se lo juega todo a entrar o no en el Gobierno. Si no entra o tendrá que enfrentarse a Sánchez o se marchará de la política porque el tiempo de Podemos se agota, sobre todo si se gobierna en la izquierda.

Y Cs tiene futuro y crecerá a medida que se vaya desinflando el PP, pero eso no será tan rápido como lo desea Rivera, que finalmente tendrá que esperar a ver si Feijóo se lanza contra Casado o se pasa a Cs en compañía de otros como Monago y Herrera, y en línea con lo que ya hicieron Garrido y Bouzá.

En cuanto al soberanismo catalán el problema no está en que tengan los ojos vendados sino en que están ciegos y metidos en un cajón sin salida hacia ninguna parte.

Y dicho todo esto, quizás lo mejor para España sería que se retire durante unos cuantos años del Festival de Eurovisión, para no hacer el ridículo una vez más. A ver si, mientras tanto, en este país aparece un nuevo liderazgo y entonces todo podrá ser como antes y tan sencillo como coser y cantar.