El 26-M más abstención

Huele a mucha abstención por cansancio y aburrimiento en esta segunda campaña electoral, europea, autonómica y municipal. Además el discurso del miedo de Sánchez e Iglesias de que viene la ‘extrema derecha’ ya no se lo cree nadie porque Vox sacó 24 escaños pero no hubo maremoto ni nada de nada. Y el PP se quedó en 66 diputados, con lo que a la izquierda ya se les desinfló el fantasma del terror al monstruo de Abascal y de Vox.

Además, ahora se da cuenta Casado de que sus candidatos en Madrid no funcionan y por lo tanto se ha equivocado. ¿Se imaginan por ejemplo que Ana Pastor hubiera sido la candidata del PP a la Comunidad de Madrid y Fátima Báñez al Ayuntamiento?

De haber sido así el PP estaría hoy en Madrid a la cabeza de los sondeos. Pero Pastor y Báñez eran del equipo de Rajoy y eso era un ‘casus belli’ para Casado y Aznar. Y ahora ambos están que no les llega la camisa al cuello y no duermen pensando en lo que podría pasar el 26-M en la capital.

Mientras tanto, Pedro Sánchez sigue de luto riguroso por la muerte de Alfredo Pérez Rubalcaba y ha escrito en el libro de condolencias del PSOE que Rubalcaba ‘encarnaba’ lo mejor de España y del PSOE. Y entonces ¿por qué Sánchez marginó y maltrató a Rubalcaba y a su equipo?

Da la impresión de que Sánchez está arrepentido por lo mal que se portó con Alfredo pero no acaba de aceptar las enseñanzas de Rubalcaba sobre el gobierno y los pactos Frankenstein. Pero ahora Sánchez se va a dedicar en cuerpo y alma a ayudar a Gabilondo y Pepu en la batalla de Madrid.

En cuanto a Podemos, Iglesias está indignado con el nuevo protagonismo de Errejón de la mano de Carmena y teme lo peor en la Comunidad de Madrid. Mientras que su compañera Montero anda metiendo bastones en las ruedas de la silla de Echenique con el que al parecer se lleva cada vez peor.

Y en Cs tan contentos y con Arrimadas, bien guapa, vestida de flamenca y bailando sevillanas en la feria del caballo de su tierra natal, Jerez. Ahí muy cerca de Cádiz donde el Kichi está de los nervios porque teme que el PP regrese a la alcaldía de Cádiz como dicen las encuestas que andan por ahí.

Ya solo faltan 12 días para votar el 26-M y todavía parecen demasiados. Por lo que la campaña se va a hacer eterna. Salvo que Trump nos monte una guerra en Venezuela o con Irán, y entonces la campaña se apagará y será sustituida por la información internacional.