Sin novedad en el frente

Si alguien pensó que los debates electorales producirían un gran vuelco en las elecciones del próximo 28-A se ha equivocado. Porque el vuelco no llegó aunque Rivera e Iglesias si obtuvieron ventaja en el primer debate pero en el segundo Casado y Sánchez recuperaron algo su posición.

Pero de vuelco electoral nada de nada, salvo que bajo la superficie plana del agua se esté fraguando un tsunami como ocurrió en Andalucía pero esta vez por causa de un sobresalto importante y hacia delante de Vox, si fuera cierto que el partido de Abascal tiene mucho ‘voto oculto’ como profetizó Tezanos, tras la última gran encuesta del CIS.

Ahora queda la recta final de esta agotadora campaña electoral en la que, salvo incidente inesperado, no se espera nada nuevo. Aunque falta por ver si las encuestas y los politólogos que las gestionan e interpretan se acercan o coinciden con los resultados de las urnas.

No vaya a ser que, como ocurrió en Andalucía, al final salte la sorpresa y los sociólogos, tertulianos y los llamados ‘politólogos’ se den un batacazo del que difícilmente se podrán recuperar.

En principio todo queda como está pero con un Pedro Sánchez a la baja y sin llegar al 30 % que le daban los más optimistas de su entorno y un Pablo Iglesias que ha hecho grandes esfuerzos para salir del furgón de cola, por detrás de Vox, donde lo situaban los sondeos.

Vox es la gran incógnita con mejora en votos pero ya veremos si también en escaños y Rivera y Cs van a mejorar pero será difícil que superen al PP salvo que Abascal logre un resultado muy bueno en detrimento de Casado.

Ahora bien si Vox no da la campanada el esperado vuelco no se producirá. Y en ese caso puede que estemos en la antesala de un nuevo bloqueo político como ocurrió en 2015 cuando ante la ausencia de pactos viables hubo que repetir las elecciones, lo que desde luego no le interesará a Sánchez que es quien ahora tiene las de ganar.

Y que en caso de repetición electoral tendría todas las de perder. Aunque si el domingo apareciera un resultado sorprendente, en cualquier sentido, una gran victoria de Sánchez o una oportunidad de Gobierno tripartito al estilo de lo ocurrido en Andalucía con PP, Cs y Vox, entones las encuestas, los debates y los politólogos de ocasión serían los grandes perdedores de esta electoral confrontación.