La derrota de Casado beneficia a Abascal

La mayoría de las encuestas que se han hecho en Internet tras el primer debate electoral entre Sánchez, Casado, Rivera e Iglesias dan como claro vencedor a Albert Rivera, sitúan a Pablo Iglesias en segundo lugar, ponen a Pedro Sánchez en el tercer puesto y dejan a Pablo Casado como perdedor en el cuarto lugar.

¿Qué le ha pasado a Casado? Pues que alguien le convenció de que debía ser muy moderado para compensar la agresividad y los disparates de la famosa Cayetana y al final se quedó mudo cuando Sánchez le increpó sobre la violación, o sobre las manos manchadas de sangre de ETA.

Una derrota la de Casado de la que el gran beneficiario es Santiago Abascal y su partido en Vox en menoscabo del PP. Y que a buen seguro le habrán dado un serio impulso a Cs, que estaba en un ‘impasse’, de igual manera que la actuación a la defensiva de Sánchez habrá mejorado a Podemos tras la moderada y astuta actuación de Iglesias, frenando al PSOE.

Naturalmente los debates son solo debates y las encuestas, encuestas. Pero falta por ver qué dicen las urnas en la noche del 28-A. Aunque cierto es que ayer en TVE 1 Rivera ganó, seguido de Iglesias, Sánchez y con Casado en el último lugar. Así lo dicen todas las encuestas de la prensa nacional.

Y ello beneficia a Cs, UP y Vox y daña al PP y al PSOE, siempre y cuando sea cierto que los debates pueden ser decisivos de cara a los indecisos y los abstencionistas de los que tanto se habla.

Pero todavía falta el segundo debate de hoy en Antena 3 TV y cinco días más de campaña electoral. Lo que anuncia para el segundo debate de esta noche en A3 TV una discusión más bronca y tensa que la anterior. Sánchez en esta ocasión saldrá a por todas y Casado también.

Pero el punto débil de Sánchez es que no quiere responder y, por más que huya de su sombra y sus planes secretos para seguir en el poder (indultos y pactos con UP y ERC), difícilmente podrá escapar a sus adversarios y a las preguntas de los periodistas que también le interrogarán.

Mientras que Casado, que decepcionó a sus seguidores (bueno estará con él Aznar, mientras Rajoy y Santamaría sonríen en su salón), intentará sacar fuerzas de flaqueza para enderezar la situación que ayer le dio alas a Vox y a su líder Abascal y un buen impulso a Rivera por su incisiva actuación.