Junqueras pide el indulto

Oriol Junqueras ha anunciado que ERC apoyará la investidura de Pedro Sánchez para evitar un gobierno con la extrema derecha. Bueno, eso es lo que ha dicho en una entrevista desde la cárcel. Pero la realidad es otra bien distinta porque Junqueras apoyará la investidura de Sánchez para que les conceda los indultos a él y al resto de procesados que resulten condenados en la sentencia del juicio por el golpe de Estado que actualmente se celebra en el Tribunal Supremo.

Y se entiende desde el punto de vista humano y personal que Junqueras, que lleva un año y medio en la cárcel, quiera el indulto que sin duda alguna Sánchez, ‘el magnánimo’, le concederá a él y al resto de los condenados, a cambio de los votos favorables de los diputados de ERC en su investidura.

A los que se sumarán los del PSOE, el PNV y Podemos y puede también que los de Bildu. De manera que si entre ERC (13), PNV (5) y Bildu (2) suman 20 escaños, al PSOE y a Podemos les bastará con lograr 156 escaños entre los dos para que Sánchez alcance los 176 de la investidura y de esa manera pueda permanecer en la presidencia del Gobierno por otros cuatro años.

Y, a la espera de lo que ocurra en los debates televisados de los próximos lunes 22 y martes 23, todo apunta a que PSOE y Podemos pueden alcanzar esos 156 escaños que necesitan para mantener a Sánchez en la Moncloa.

Naturalmente, previo pago de los respectivos ‘impuestos’ a sus compañeros del nuevo gobierno Frankenstein que son los siguientes: los indultos a Junqueras y demás condenados en el juicio del golpe catalán; un nuevo estatuto para el País Vasco como piden PNV y Bildu; y presencia de Pablo Iglesias y algún otro dirigente de Podemos en el nuevo Gobierno.

El que se va a quedar sin el regalo, si a Sánchez le salen las cuentas, es  Puigdemont, quien (en compañía de algunos de sus ex consejeros) sigue de prófugo y huido de la justicia española, como Marta Rovira y Anna Gabriel. Y al no haber sido juzgados ni condenados se quedarán sin los indultos de Pedro Sánchez.

Salvo que Puigdemont y sus compañeros prófugos se presenten en España y pacten una condena con la fiscalía reconociendo su responsabilidad en el golpe de Estado, para acogerse a los indultos de Sánchez. De lo contrario deberán permanecer casi diez años fuera de España a la espera de que sus delitos prescriban en nuestro país. Porque en sus actuales circunstancias no pueden recibir el indulto.

Un perdón que Sánchez justificará en aras de ‘la convivencia’ en Cataluña y a pesar de que el problema catalán reside en la permanente ausencia de la legalidad. Pero ese es el pacto que subyace entre el PSOE y ERC. Y por ello Junqueras ya está anunciando el apoyo de ERC a la investidura de Sánchez porque sabe que si no llega al Gobierno no habrá indultos y se quedarán en prisión el tiempo que les imponga la esperada sentencia.

La que todavía tardará unos meses en llegar. Pero cuando llegue y se conozcan las condenas -que las habrá-, de los hoy procesados y juzgados en el Tribunal Supremo, Sánchez los indultará. Aunque esos indultos se podrán impugnar y recurrir ante el propio Tribunal Supremo si Vox los recurre, porque está claro que la Abogacía y la Fiscalía del Estado, que están a las órdenes de Sánchez, no lo harán.