Debates: Sánchez impone su ley

Pedro Sánchez huye del debate ‘a cuatro’ entre los candidatos del PP, PSOE, Cs y UP porque teme las preguntas y repreguntas de los periodistas y se siente más cómodo en TVE. Sobre todo una vez que la Junta Electoral Central (JEC), con muy mal criterio, ha excluido a Vox de los debates lo que tampoco ha gustado a Sánchez porque pensaba escenificar su lucha contra ‘las tres derechas’.

Pero las maniobras de Sánchez se le están complicando porque, por ahora, Pablo Casado, Albert Rivera y Pablo Iglesias prefieren el plató profesional de Antena 3 TV, que fue la primera propuesta (aunque con Vox incluido) y el día 23 martes para su celebración.

Mientras que Sánchez está diciendo que solo dispone del día 23, martes, pero para acudir al debate de TVE 1, con lo que está excluyendo a A3 TV.

La solución intermedia sería celebrar dos debates ‘a cuatro’ pero eso no lo quiere Sánchez porque considera que sería darle dos oportunidades a los partidos de la oposición, que necesitan los debates para remontar su mala situación en las encuestas electorales.

Dos debates que podrían celebrarse los días 22 en TVE y el 23 en A3 TV. Pero no está nada claro que ello vaya a ser así. Sobre todo si Sánchez, temeroso de la preguntas de los periodistas, se encastilla en su propuesta de TVE con el argumento de que es la cadena nacional y que la pueden ver los dos millones de españoles residentes en el extranjero.

Y si Sánchez no mueve su posición entonces veremos que hacen Rivera, Casado e Iglesias que tan necesitados están de los debates nacionales.

Incluso puede ocurrir que no haya debates, que es lo que mejor le vendría a Sánchez, o que acepte un cara a cara con Casado en TVE y el debate ‘a cuatro’ en Antena 3 TV. Lo que tampoco estaría nada mal.

Como puede ocurrir que, si se suspenden los grandes debates se abra la puerta a unos debates ‘cara a cara’ entre distintas parejas de candidatos.

Por ejemplo, un encuentro entre Iglesias y Abascal arrasaría en la audiencia de los canales de televisión y podría interesarle a los dos.

En todo caso habrá que esperar a ver cuál es la última palabra de Sánchez, porque tiene cogida por el mango la sartén de los debates y será el quien imponga sus reglas al resto de los candidatos, porque estos necesitan el enfrentarse con él.