Iglesias, la Constitución y Villarejo

Iglesias, pobrecito Calimero, va leyendo en sus mítines artículos de la Constitución como si fuera el ‘Libro Rojo’ de Mao. Pero solo lee aquellos artículos que le convienen porque, por ejemplo, no recita el artículo 14 donde se afirma que ‘todos los españoles son iguales ante la ley’, lo que él niega cuando afirma que ‘en España hay presos y exiliados políticos.

Y lo que además de una gran mentira supone decir que, para Iglesias, los políticos separatistas catalanes están todos exentos de cumplir la ley y la Constitución. Y por lo tanto exentos de cumplir las decisiones del Tribunal Constitucional y de la Justicia ordinaria, que fue lo que hicieron de manera premeditada Puigdemont y Junqueras y todos sus compinches golpistas.

Tanto los que están presos y en el banquillo del Tribunal Supremo como los que están huidos de la Justicia. Que son a los que aclama Iglesias negando que España sea un Estado de Derecho.

Iglesias dice esos disparates por miedo a que en las elecciones del 28-A se le desmoronen las listas de En Comú Podem en Cataluña. Y por ello niega la igualdad de los españoles ante la Ley. Y también oculta el artículo 8 de la Carta Magna donde se dice que ‘Las Fuerzas Armadas tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, y defender la integridad territorial y el ordenamiento constitucional’.

Pero no, Iglesias esconde en sus lecturas infantiles de la Constitución sus artículos más importantes y decisivos para el momento actual español. Y además se presenta como el chivo espiatorio de las cloacas del Estado, la banda putrefacta de Villarejo, que aparentemente le ha salvado la campaña electoral. Porque así tiene algo con lo que tapar la crisis de Podemos.

Lo que nos recuerda la deliciosa película de Un monstruo viene a verme, que es en definitiva lo que le ha pasado a Iglesias con Villarejo. Y ahora tenemos el episodio de la cámara digital de su famoso chalé. Del que pudo haber proyectado algunas fotografías sobre la fachada de la Casa de la Panadería de la Plaza Mayor de Madrid.

Pero a pesar de la ayuda de Villarejo y del ex ministro Fernández Díaz de Rajoy, las encuestas siguen sin ofrecerle a Iglesias la remontada que él espera porque la novedad de la campaña electoral, mal que le pese, está en Vox. Y por mucho que brame contra la prensa Iglesias ya no es lo que era, sobre todo sin Bescansa, Alegre, Pascual, Sánchez y Errejón.