La Virgen de Guadalupe se va a enfadar con López Obrador

El presidente de México Andrés Manuel López Obrador ha escrito una carta al Rey de España y otra al Papa Francisco para que ambos pidan disculpas por abusos en la conquista de México hace mas de 500 años.

La noticia, asombrosa y lamentable, ha provocado malestar en España y también en México y otras nacionales de América Latina. Pero sobre todo ha causado un cierto estupor en el entorno de la Basílica mejicana de La Virgen de Guadalupe.

Lugar donde, según la tradición, se le apareció la Virgen al indio Juan Diego en 1.513, pocos años después de la llegada de Cristóbal Colón a América.

‘La Virgen se va a enfadar’ con el Presidente de México habrá musitado más de uno de los miles de peregrinos que acuden a la Basílica a rezar y pedir ayuda a la Señora de Guadalupe, cuyo devoción llegó de España de la mano de los padres franciscanos que, a petición de un familiar de Juan Diego, recibió el nombre de Guadalupe.

El nombre que Cristóbal Colón puso a una de las primeras islas del Descubrimiento y que tiene su origen en la aparición en el siglo XIII de una talla de la Virgen (la mejicana es un lienzo probablemente llegado de España) en el río Guadalupe (así bautizado por los árabes) sito en el entorno del valle de las Villuercas (Extremadura) de España.

De lo que podría deducirse que la Virgen española que, a finales del Siglo XIII se encontró en Guadalupe, inspiró el lienzo que el indio Juan Diego encontró dos siglos después junto a unas flores en el cerro de Tepeyac.

Y que ambos hechos y presuntas apariciones de la Virgen de Guadalupe está unidas y forman parte de la historia de la conquista de México. Sobre la que ahora el Presidente de este país le pide al Rey de España y al Papa que pidan perdón.

Mejor haría López Obrador de pedirle a su vecino el presidente de los EE.UU. Donald Trump –ante el que se allana López Obrador- que no levante muros de la vergüenza en las orillas del Río Bravo y que trate con respeto a lo millones de mejicanos que habitan el territorio USA en lugar de agredir a España.

Sabiendo como debería saber López Obrador que, en los años de la conquista de Méjico -donde seguro que se produjeron abusos en las guerras de entonces y a la manera de entonces-, llegó a México no solo un país invasor sino también una cultura nueva, cristiana, europea y avanzada. Dotada de una lengua, artes y literatura que hoy imperan en toda América, y está en el origen del mestizaje que se inscribe en el ser y el sentir del gran pueblo mejicano.

Tiene el Presidente de México muchos y serios problemas en su país y puede que por ello, y para desviar la atención sobre errores del inicio de su mandato presidencial, ha querido provocar esta inútil polémica que nos transporta en el tiempo a 500 años atrás.

Como puede que, aunque la Virgen de Guadalupe sea muy generosa, en esta ocasión y por culpa de López Obrador se pueda enfadar y recordar al Presidente mejicano su origen español que es el mismo origen de los abuelos españoles (de Ampuero, Cantabria) de López Obrador, lo que nunca debería olvidar.