La corrupción de Madrid se viste de Prada

Uno, dos y tres, los tres vicepresidentes de Esperanza Aguirre ya están inmersos en el redondel de los procesos judiciales por corrupción en la Comunidad de Madrid. Ahora le ha tocado, por fin, el turno a Alfredo Prada. El que en la compañía de sus ex compañeros Ignacio González y Francisco Granados se perfila como uno de los tres sapos cancioneros de la charca de las ranas corruptas de Esperanza Aguirre.

La Condesa de Bombay que, como poco tiene grave responsabilidad política en todo ello aunque afirma que no sabía nada de lo que pasaba a su alrededor y ahora se está enterando gracias a las investigaciones de la Policía y la Guardia Civil judiciales y las informaciones de medios de comunicación.

Granados, que ya tiene condena, y González han pasado por prisión y están pendientes de varios procesos judiciales de donde no saldrán absueltos.

En cuanto al tercero en discordia Alfredo Prada, a quien desde hace ya algún tiempo dijimos que estaba al caer en manos de la Justicia, ahora le ha tocado el turno a propósito de los despilfarros y de los gastos sin justificar en su pretendida Ciudad de la Justicia de Madrid.

Con lo que el que fuera triunvirato presidencial del flamante Gobierno de Aguirre en Madrid se acaba de vestir, como el diablo, de Prada en un proceso del que el ex vicepresidente madrileño difícilmente saldrá bien parado.

Si añadimos las investigaciones que destapan la financiación ilegal del PP madrileño (y nacional) que se gestionaba desde el PP de Madrid que presidia la Condesa Aguirre veremos que el pastel es inmenso y que en la famosa charca hay decenas de ranas corruptas que a buen seguro acabarán cantando en los tribunales camino de alguna cárcel de Madrid.

Motivos todos ellos por los que Aguirre dimitió de su cargo de concejal en el Ayuntamiento madrileño y por los que está apartada de la política aunque de vez en cuando da la nota porque a esta rana madre no nada fácil hacerla callar.