Apareció Cayetana

Por fin Pablo Casado se ha sacado de su chistera presidencial a Cayetana Álvarez de Toledo, la niña de Aznar y Zaplana, y ha anunciado que ella será candidata del PP al Congreso por la ciudad de Barcelona. Donde competirá con Inés Arrimadas y con el candidato de Vox en una dura batalla del centro derecha españolista en la Ciudad Condal.

Lo de Cayetana se veía venir y coincide con la marcha de Fátima Báñez de la política a la vista de la escabechina que Casado está llevando a cabo entre los dirigentes del PP afines a Santamaría y Rajoy, lo que imaginamos que de alguna manera pilota José María Aznar.

Un Aznar que participará en varios mítines de la campaña electoral para intentar desinflar a Vox, lo que no será una fácil tarea porque todo apunta a que el partido de Santiago Abascal sigue subiendo en las encuestas y aún no se sabe hasta donde llegará.

Y un Abascal que de momento se resiste a desvelar los nombres de sus primeros candidatos nacionales y regionales. Lo que tiene en vilo a sus adversarios en Madrid. Mientras Cs, tras el lío de los recuentos, parece tener cerradas sus listas.

Lo que permite a Rivera retar a Sánchez a un debate cara a cara en tv. El que Casado exige para él por ser el líder de la oposición y aludiendo a lo que en anteriores campaña fue la tradición entre PSOE y PP.

En el PSOE también Sánchez ha depurado a sus adversarios internos y ya tiene preparado su Grupo de Congreso con personas afines. Y con Borrell al frente del cartel europeo, imaginamos que camino de una vicepresidencia de la Comisión de la UE.

Lo que falta por saber es qué pasará con los candidatos de Podemos una vez que a Pablo Iglesias se le están sublevando los reyezuelos taifas de sus confluencias respectivas como ya ocurre en varias regiones como Madrid, Cataluña y Galicia. Y todo ello mientras miles de votantes podemitas se marchan al PSOE tras los pasos de Pedro Sánchez y con el argumento de que hay que derrotar a la derecha.

En todo caso ya tenemos a Cayetana en Barcelona dispuesta a reanimar al PP que hundió a Albiol y a plantar cara a Vox y a Cs en el centro derecha del electorado catalán. Y todo ello con las bendiciones de Aznar.