Inés Arrimadas: bienvenida al Congreso

Albert Rivera sabe que las elecciones del 28-A son muy importantes para España y también para Cs y para su liderazgo político personal, porque si no supera a Pablo Casado en el centro derecha español siempre se quedará de eterno segundón (el Poulidor de la política española).

O, dicho de otra manera, para vestir Santos o gobiernos del PSOE y del PP como hicieron en Andalucía en esta legislatura con Juanma Moreno y en la anterior con Susana Díaz.

De ahí la importancia de la posible presencia de Inés Arrimadas, como ‘dos’ de Rivera, o de ‘uno’ por Cataluña, en las listas de Cs al Congreso de los Diputados para integrarse en la política nacional donde la política andaluza y catalana goza de un indiscutible prestigio, por su valor democrático probado en Cataluña y su capacidad dialéctica y empatía con el electorado español.

Por ello la noticia, o el rumor, del posible desembarco de Arrimadas en la política nacional no sólo nos parece una excelente noticia para Cs sino una noticia de trascendencia e impacto nacional.

Rivera lo sabe y por ello la oportunidad de la llegada de Arrimadas a Madrid está siendo valorada y meditada en la dirección de Cs. Sobre todo en este tiempo en el que en las cabeceras de las listas electorales de PP, PSOE y Cs no aparece ninguna mujer con entidad suficiente en la política nacional. Algo que sin duda si tiene Arrimadas.

De modo y manera que la cita electoral del 28-A para Cs es crucial. Será un ahora o nunca para que Albert Rivera y lo que su proyecto político significan lleguen a la presidencia del Gobierno. Diciéndoles, como les deberían decir, a los electores: ‘Con Cs ¡vais a ganar!’. Y si Arrimadas se integra en el cartel de Rivera con más razón (‘éxito garantizado’ como le dijo la inefable ministra Casado a Villarejo).

No lo duden pues, ni pierdan un minuto. ¡Arrimadas a Madrid! Y luego las urnas dirán. Pero ahora es el momento de tomar decisiones importantes y a Cs le hace falta reforzar su equipo directivo, escenificando un ‘shadow cabinet’ al estilo del que la oposición suele articular en Gran Bretaña para que los ciudadanos vean a los protagonistas de la alternativa de Gobierno y no se lleven sorpresas del calibre del Gobierno de Sánchez donde sobraban casi todos, menos Montero y Borrell.