Iglesias dimitirá si Podemos se hunde el 28-A

Pablo Iglesias dimitirá como secretario general de Podemos si el próximo 28 de Abril su partido morado se da el gran batacazo que le anuncian todas las encuestas y pierden la mitad de los votos y de los 70 escaños que Podemos y sus confluencias tienen en el Congreso de los Diputados.

Eso es lo que debería hacer Iglesias, dimitir en caso de estrepitoso fracaso de Podemos. Y lo que probablemente hará, en beneficio de su compañera Irene Montero que aspira a liderar Podemos, tiene una ambición sin límite y fue la inductora de la ruptura de Iglesias con Errejón (y con Tania Sánchez) para convertirse ella en número dos del partido y en portavoz de su Grupo en el Congreso de los Diputados.

Solo si se diera la oportunidad de que Pedro Sánchez pudiera renovar el llamado ‘Gobierno Frankenstein’ del PSOE con Podemos, PDeCAT, ERC, PNV y Bildu -lo que parece imposible-, en ese caso Iglesias permanecería al frente de Podemos y exigiría a Sánchez una vicepresidencia del Gobierno.

Pero no parece que semejante reposición del pacto Frankenstein pueda llegar a producirse. Por lo que si hay batacazo electoral importante para Podemos el 28-A la retirada de Sánchez del primer plano de la política será obligada y podría llegar incluso antes de que Errejón compita con Podemos, de la mano de Carmena, en la Comunidad de Madrid.

Pero ¿por qué se hunde Podemos en las encuestas? He aquí algunos de los motivos esenciales:

-Porque la llegada de Sánchez al poder (con ayuda de Iglesias) lo encumbró y ahora el Presidente se reclama como único líder de la izquierda capaz de frenar a la derecha, y está recuperando muchos de los votos del PSOE que años atrás se fueron a Podemos.

-Porque el liderazgo autoritario de Iglesias ha expulsado del partido o ha marginado a dirigentes importantes que fueron fundadores como Errejón, Bescansa, Alegre, Pascual y Sánchez entre otros.

-Porque el pacto de Errejón con Carmena en Madrid ha provocado una grave crisis del partido a nivel nacional y ha dado la vuelta a toda España escenificando la fractura de Podemos.

-Porque Iglesias se puso del lado del golpismo catalán a las órdenes de Torra, Junqueras y Puigdemont, y declaró que ‘en España hay presos y exiliados políticos’ negando así el Estado de Derecho y la Constitución.

-Porque le regaló a Ada Colau la dirección de Podemos en toda Cataluña tras la marcha de Domenech, apenas tiene relación con Teresa Rodríguez en Andalucía, y Ramón Espinar, hasta hace muy poco líder de Madrid, también se acaba de marchar.

-Porque Iglesias no tiene un proyecto democrático para España ni Europa.

-Y porque Iglesias se ha comprado un chalé de ‘pequeño burgués’ en Galapagar donde está escondido con vacaciones de paternidad. Chalé con el que reniega de una buena parte de su discurso de pobres y ricos, ‘los de abajo y los de arriba’. Y eso ha calado en amplios sectores de la izquierda.

Y sobre todo porque Iglesias se apropió del 15-M y los defraudó impidiendo el gobierno de Sánchez en 2016, creyendo que en las elecciones de ese año Podemos iba a superar al PSOE lo que no ocurrió.

Y finalmente porque Pablo Iglesias se ha quedado en la izquierda del Siglo XX y su soberbia y ambición le ha impedido ver la realidad, convencido de que el suelo electoral de Podemos era de acero. Y ahora demasiado tarde se da cuenta que es de arcilla y se empieza a resquebrajar.