El 14 de abril y la momia de Franco

Pedro Sánchez está que lo tira. Y baila al son trepidante que le marca el genio (salido de la lámpara de Aladino) Ivan Redondo. El que ha tomado el mando en La Moncloa ante los desastres continuados de la vicepresidenta Carmen Calvo (‘Mari líos’, parece que Borrell ‘dixit’ y Pixie). La que ha sido enviada a la sentina del buque insignia, ‘El Resistente’, donde el apuesto y elegante capitán Sánchez (‘El Dandy’) acaba de ordenar a su tripulación ¡zafarrancho de combate! electoral.

Así y a través de la Agencia EFE, Ivan ‘el terrible’ (el astuto estratega) lanzó la noticia del posible adelanto electoral para el próximo día 14 de Abril. La emblemática fecha de la proclamación de la II República Española. Y para completar el espectáculo Ivan filtraba otra novedad: el Consejo de Ministros del viernes aprobará la exhumación de la momia de Franco.

Con lo que ya tenemos a dos pájaros de un tiro y a Franco enfrentado, otra vez, a la II República. Para movilizar así toda la izquierda al grito de esta vez las derechas ¡no pasarán! Y aprovechando la crisis de Unidos Podemos y la reclusión del asceta Pablo Iglesias en el chalé burgués de Galapagar.

Y por supuesto el ascenso imparable de Vox a costa del PP y Cs, además del plus de votos que siempre regala el disfrute del poder. Convencido Sánchez que ganará, aunque luego no gobierne y que en todo caso tendrá mejor resultado que sus barones en los posteriores comicios de 26 de mayo.

Lo del 14 de abril es un primer cañonazo lanzado a sólo unos metros por delante de la proa de la patera de Torra, a título de advertencia y como si Sánchez le dijera: o aprobáis los Presupuestos este 13 de febrero (víspera de los enamorados), o habrá elecciones, se parará el juicio del Supremo y se retrasará la sentencia. Y si la derecha tripartita, aunque no gane gobierna como en Andalucía, entonces adiós a los indultos para los condenados en el juicio del procés.

El segundo cañonazo sobre Franco iba dirigido a las dársena donde anclada está la flota de la derecha que el domingo llenó de banderas españolas la madrileña plaza del Almirante Colón. Es la Armada de las tres carabelas: ‘El Pinta’ en referencia a Santiago Abascal, de Vox; ‘El Niño’, en alusión a Pablo Casado del PP; y ‘El Santa María’, la nave de ese portento de perfección e inmaculado que dice ser Albert Rivera, el jefe de Cs.

Sánchez como el capitán Jack Sparrow está crecido y deseando de entrar en combate como si fuera el mismísimo Almirante Nelson en las aguas de Trafalgar. Convencido que la carabela del PP se hundirá, que en el bote de Podemos Iglesias y Errejón andan a golpes con los remos, y que Vox es, mal que le pese, su inesperado aliado contra las naves de Cs y el PP.

Así las gasta Iván ‘El Terrible’ y el otrora asesor del bombero enamorado y extremeño del PP. Un astuto maquinador de Donosti que está organizando en La Moncloa su tamborrada particular con redobles de combate que han cazado por sorpresa a los adversarios de ‘El Dandy’, su bonito capitán.