Maduro atrincherado

Cerco diplomático a Maduro de España y otras grandes naciones de la UE que han reconocido a Juan Guaidó como presidente de Venezuela, y ayuda humanitaria acumulada en la frontera de Colombia y lista para entrar si los militares lo permiten. Y dura respuesta de Maduro a Pedro Sánchez al que dice que se manchará las manos de sangre si los EEUU atacan Venezuela.

Frente a estás invectivas Maduro responde en términos militares y más que rodeado parece atrincherado, sobre todo mientras el ejército le apoye. Pero de momento no se sabe cómo está de fuerte Maduro y qué pasos puede dar ahora Juan Guaidó para mantener viva la iniciativa y el cerco a Maduro.

En la interesante y excelente entrevista que Jordi Évole le hizo a Maduro, el Presidente venezolano no descartó de forma explícita y definitiva el que se puedan convocar otras elecciones presidenciales como le ha pedido la UE. Lo que permite imaginar que se lo está pensando.

Pero por el momento todo sigue como está a la espera del envite de la ayuda humanitaria con la que Guaidó quiere poner de su lado tanto a los militares como a una mayoría de la población. Ayuda humanitaria que ha sido rechazada por Maduro.

La intervención, de momento política, de EEUU en Venezuela es cierta y su amenaza militar también. Pero también es cierto que en ese país hay una crisis humanitaria, una inflación gigantesca, represión política y mediática, hundimiento de su moneda, escasez en la producción de petróleo y sobre todo una Asamblea Constituyente impostada. Como es cierto que las últimas elecciones a la presidencia de Venezuela de 2018 carecieron de garantías democráticas.

De ahí la importancia de que se abra un proceso electoral presidencial con todas las garantías, de lo contrario el riesgo de enfrentamientos civiles o militares aumentará.

Por ello la importancia de las negociaciones que mediadores de una y otra parte pueden iniciar en Uruguay bajos los auspicios de este país y también de México y con la colaboración de la UE.

Lo que no cabe imaginar en las circunstancias actuales es la mediación de España. Y además todavía falta por ver qué ocurre con las embajadas de Venezuela en Madrid y de España en Caracas tras el reconocimiento, por el Gobierno de Sánchez, de la presidencia de Juan Guaidó.

Y que se cuiden y mucho España y la UE de no caer en una burda trampa de Donald Trump si el Presidente USA decidiera utilizar el reconocimiento europeo a Guaidó para justificar un conflicto militar.