Aznar también es culpable de la crisis de ‘este PP’

Ha dicho José María Aznar, posado cuál ave una rapaz en el hombro de Pablo Casado, que ‘en este PP se puede confiar’. Es decir, que en el PP de Mariano Rajoy no se podía confiar, pero en el de Casado sí se puede.

Lo cierto es que Aznar, que se volcará en las campañas electorales del PP de Casado, no ha cesado de criticar y descalificar a Mariano Rajoy cuando estaba en la presidencia del Gobierno. Y jugó a fondo en el Congreso del PP del pasado mes de julio para impulsar la candidatura de Casado frente a la de Soraya Sáenz de Santamaría.

Aznar, en sus varias críticas a Rajoy, llegó a acusarlo de ‘falta de liderazgo en Cataluña’ y de la ruptura del centro derecha en España. Pero también es cierto que Aznar desde FAES cortejó a Albert Rivera e Inés Arrimadas. E incluso elogió a Santiago Abascal diciendo que el líder de Vox era ‘un chico lleno de cualidades’.

Y claro entre las cualidades de Abascal está la de quitarle votos a ‘este PP’ de Casado al que la última encuesta del CIS -sin duda manipulada- sólo se le ofrece al PP el 14,5 % de los votos, frente al 33 % que logró Rajoy en las elecciones de 2016.

Entre otras cosas porque en ‘este PP’ de Aznar su pupilo Casado ha dado un golpe de timón hacia la derecha más conservadora para intentar frenar el empuje de Vox, como se apreció en la reciente Convención del PP donde Casado compitió con Abascal en su discurso de clausura.

Siguiendo Casado las pautas que Aznar le marcó en su intervención del día anterior donde llegó a decir que ‘España tiene un problema existencial’, lo que es un disparate mayúsculo. Más bien es el PP quien tiene ese problema ‘existencial’ o de supervivencia.

Sobre todo si Casado se vuelca hacia la derecha para frenar a Vox como está haciendo y abandona el centro de la política en beneficio de Cs y de Albert Rivera.

Y dice Aznar que Casado ha recibido una mala herencia de Rajoy, lo que en parte es verdad, y ahí incluida la espantada de Mariano durante la moción de censura que le puso Pedro Sánchez, negándose a dimitir y entregándole todo el poder al PSOE, lo que todavía está por explicar por Rajoy.

Como es cierto que Rajoy no gestionó bien ni con firmeza el problema catalán. El que por cierto comenzó en el pacto del Majestic que Aznar, cuando hablaba catalán en la intimidad, selló con Jordi Puyol al que le regaló en bandeja de plata la cabeza del líder del PP en Cataluña Vidal Cuadras que ahora está en Vox.

En cuanto a los escándalos de la corrupción del PP que hereda Casado hay que subrayar que la famosa doble contabilidad de Lapuerta y Barcenas se inicia en el tiempo de Aznar. Y que a Francisco Correa, el jefe de la Gurtel, lo contrató el PP de Aznar y era íntimo amigo de su yerno Alejandro Agag.

O sea, que entre todos, al anterior y a este PP, lo maltrataron y ahora será y es Casado quien tenga que hacerle la respiración asistida para reanimar un partido escorado a la derecha y al que el CIS del artista Tezanos ha situado en el cuarto lugar del escalafón nacional.

De todo esto se deduce que la culpa de la crisis del PP es compartida al 50 % entre Rajoy y Aznar.