A Sánchez y a Iglesias les conviene el adelanto electoral al 26-M

La crisis de Podemos, la rebelión en Andalucía y Extremadura contra las concesiones de Pedro Sánchez a los golpistas catalanes (que se puede contagiar a otras regiones) y el regreso de Aznar al frente del PP, ‘tutelando’ a Pablo Casado, son hechos muy recientes que alteran el mapa político y podrían ser causa del adelanto de las elecciones generales para hacerlas coincidir con La autonómicas, municipales y europeas del 26 de mayo.

Sabido es que Sánchez ansía permanecer en La Moncloa hasta junio de 2020 y por ello se empeña en buscar apoyos del soberanismo catalán y el populismo de Podemos a sus Presupuestos de 2019. Pero los cambios que se están produciendo en la política española son muy importantes y podrían animar a Sánchez a disolver las Cortes en los próximos meses y a convocar elecciones generales el 26 de mayo, en el ‘súper domingo’ electoral.

Tres serían los argumentos de Sánchez para el adelanto electoral: la crisis y ruptura de Podemos entre Iglesias y Errejón lo que permitirá al PSOE poder recuperar muchos de sus votos que se fueron a Podemos en 2016; el riesgo de ruptura y de rebelión en el PSOE contra Sánchez por las concesiones al golpismo catalán; y el giro a la derecha del PP, por la atracción de Vox y el regreso de Aznar.

El problema de Sánchez es que si se hunde Podemos ¿con quién podrá pactar para gobernar? Desde luego con Casado y Rivera no. Tendría que hacerlo con los partidos soberanistas catalanes, si es que suman escaños suficientes, y con el permiso casi imposible de un PSOE que entonces ya habrá perdido mucho poder autonómico y municipal.

El que también puede provocar el adelanto electoral al 26 de mayo es Pablo Iglesias rechazando, con sus 72 escaños, los Presupuestos de Sánchez y a pesar de la reciente y profunda crisis de Podemos. Sus argumentos no son banales: la crisis electoral de Podemos (que se abrió en Andalucía) va a más y a peor.

Sobre todo si las elecciones generales se celebran después de los comicios 26 de mayo, europeos, autonómicos y municipales, porque en esa cita ellos Podemos puede sufrir y Errejón puede ganar a Podemos en la Comunidad de Madrid.

Y eso sería mortal para Pablo Iglesias, quien seguramente preferirá ‘morir matando’ a Errejón. Y por ello forzando el adelanto de las generales al 26 de mayo para ser él quien encabece  los debates y el cartel electoral nacional de Podemos en todas las citas  del ‘súper domingo’ 26-M, dejando sumida en el anonimato y la confusión la campaña electoral de Errejón en Madrid.

Por todo ello tanto a Sánchez como a Iglesias podría interesarles poner en marcha el adelanto de las elecciones generales a la fecha del 26-M. Pero sabido es que a los políticos les cuesta mucho correr riesgos y adelantar con ello su posible salida de las instancias del poder, Sánchez de Moncloa e Iglesias del chalé.

‘Los adelantos electorales los carga el Diablo’ se suele decir. Pero en la España de hoy el tiempo, el desafío catalán, la nueva crisis económica y las tensiones internas en PSOE y Podemos, avanza en favor de las posiciones del centro derecha español.