La Convención de Casado

Dice Cayetana Álvarez de Toledo, que es la Sibila de José María Aznar en FAES, que el PP podría desaparecer a manos de Vox y Cs. Y en ello no son pocos los que coinciden en la vieja guardia de este Partido que los pipiolos de Casado han pasado, sin piedad, a la reserva.

Para ser sustituidos, en el caso de Madrid, por dos ratones azules como los que Casado, a dedo y sin primarias, ha nombrado candidatos oficiales del PP al Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, tras resucitar a la condesa de Bombay, Esperanza Aguirre, la gran responsable política de la charca de las ranas corruptas del PP castizo, ‘pico y pala, pico y pala’, sin que aún se le haya caído al suelo la cara de vergüenza.

Dos perfectos desconocidos, Ayuso y Almeida, a los que Errejón les acaba de hacer un enorme regalo reabriendo en canal la crisis de Podemos en la capital de España, lo que tiene a Iglesias de los nervios y a Abascal muerto de risa y escondiendo sus candidatos madrileños con los que piensa darle un susto de muerte a Pablo, Teodoro y algunos más.

Los que, de aquí al 26 de mayo, las van a pasar cautas con Gürtel y con la Operación Kitchen, los dos sumarios donde no paran de salir sorpresas y escandalosos datos, como el pago con fondos reservados del espionaje a Barcenas desde el ministerio de Interior de Fernández Díaz y Cosido, para robar al ex tesorero documentos sobre la implicación de la cúpula del PP de Rajoy en la corrupción del Partido.

Pero mientras tanto, ‘ande yo caliente y ríase la gente’, Casado llegará a la Convención ‘popular’ como el gran triunfador de la conquista de la Junta de Andalucía (La Reconquista, lo llamaría Abascal) donde el inesperado Juanma Moreno asume hoy el mando del Sur en presencia de Rajoy, Soraya y Arenas la troica que quiso impedir que Casado ganara el Congreso del PP.

Reaparece, pues, Mariano en la escena política y en la Convención del PP a donde también llegará Aznar, pero ambos en camas separadas y en favor de la refundación del Partido. ‘Sin tutelas ni tú tía’, como dijo Fraga en Sevilla tras la infame conspiración aznarí contra Antonio Hernández Mancha.

Pero el problema del PP se llama Vox y está en todas las coplas y debates de Internet, la radio y la televisión. Lo que tiene en vilo a los herederos de Rajoy y de Aznar, Los hijos del (remoto) desierto’, que era el título de una inolvidable película de El Gordo y El Flaco que deberían proyectar en la Convención donde también se espera que deambule, como alma en pena, Cospedal. Mientras Abascal galopa por el camposanto de la derecha donde según Cayetana, pico y pala, pico y pala, a este nuevo PP lo va a enterrar.