El año del Brexit: ¿otro referéndum?

La gran sorpresa que podría depararnos 2019 en Europa sería la celebración en el Reino Unido de un segundo referéndum sobre el Brexit si el Parlamento no aprueba, en los próximos días, el Tratado que Theresa May pactó con la UE y fue aprobado por el Reino Unido y los 27 Estados de la Unión. Un Tratado que anuncia la salida de Gran Bretaña de la UE el 29 de marzo, aunque los ingleses en vista de sus problemas internos podrían suspenderlo o aplazarlo.

Sobre todo si en la Cámara de los Comunes, y ante el riesgo de un Brexit duro y sin control, una mayoría de parlamentarios decide la celebración de un segundo referéndum. El que según los últimos sondeos ahora ganarían los partidarios de permanecer en la UE.

Los que parecen contar con nuevos apoyos y los que en caso de triunfo en pos de la permanencia en la Unión se evitarían otros problemas importantes como la crisis de las dos Irlandas y de Escocía, firmes partidarias de seguir en la UE.

Y con ellas también Gibraltar que en ese caso evitaría el riesgo claro de que su paraíso Fiscal, primera fuente de ingresos y negocio del Peñón, quedará excluido del territorio de la UE. Lo que de producirse facilitaría el pacto entre Gran Bretaña y España para un modelo de cosoberanía al estilo de Andorra.

Algo que se seguramente sería apoyado por los influyentes despachos fiscales de Gibraltar para salvar su alto porcentaje de negocio financiero en la UE. Aunque para los gibraltareños, que votaron en el primer referéndum a favor de la permanencia en la UE, lo ideal sería la celebración del segundo referéndum que les permitiría mantener su actual situación política y fiscal.

Sin embargo, en las principales capitales de la UE la idea de que el Reino Unido dé marcha atrás para permanecer en la Unión, tampoco es algo que les produzca gran entusiasmo. Sobre todo porque el núcleo duro de la UE podría avanzar mejor y más rápido sin Gran Bretaña en sus proyectos de integración política, monetaria, bancaria y de seguridad y defensa.

De manera que si existen dudas renovadas en el Reino Unido sobre si salir ahora o no de la UE esas dudas también habitan en el ámbito de la Unión Europea desde donde a partir de ahora van a ser implacables con cualquier nueva exigencia de los Gobiernos de Londres salgan o se queden en la UE.