La Copa Libertadores en Madrid, un error

Crece la indignación en Argentina por el anuncio, hecho por el Presidente Pedro Sánchez, de la celebración el próximo 9 de diciembre en el Estadio Santiago Bernabéu de Madrid de la final de la Copa Libertadores. Algo que al principio causó sorpresa en Argentina y que fue recibido con simpatía en España pero que, a medida que pasa el tiempo, empieza a desatar una ola de protestas en Argentina y en otros países de América Latina.

A fin de cuentas la Copa Libertadores es la Champions de Latinoamérica y no se entiende bien el porqué, tras los incidentes de Buenos Aires, la final de ese torneo se tiene que celebrar en Europa y más concretamente en Madrid.

Lo que los responsables del campeonato americano explican aduciendo medidas de seguridad y afirmando que la lejanía de Madrid reducirá el riesgo de nuevos enfrentamientos entre las ‘barras bravas’ (o los hinchas radicales de Boca y River), que podrían estar mejor controlados desde su embarque en el aeropuerto de Buenos Aires y a su llegada al aeropuerto de Madrid.

Pero el problema de la seguridad de un evento deportivo de semejantes dimensiones no se acabará en el Estadio Santiago Bernabéu sino que se prolongará antes y después del partido.

Y a no olvidar que la trascendencia y expectación internacional de dicho encuentro puede provocar que comandos del terrorismo islámico opten por intentar un atentado en Madrid. Lo que sería gravísimo y lo que obliga a España, desde ahora, a adoptar serias medidas de prevención policial con un importante despliegue de fuerzas de orden público y de los servicios de información y seguridad nacional.

Por todo ello creemos que el Presidente Sánchez se ha precipitado y se ha equivocado trasladando a España la final de la Copa Libertadores, lo que por otra parte tendrá un coste elevado y provocará el lógico malestar de los argentinos y de los ciudadanos de otras naciones americanas.

Basta imaginar lo que ocurriría en España si una final de la Champions entre el Barcelona y el Real Madrid se celebrara en Buenos Aires.

Y además a no perder de vista los problemas de la seguridad en un país como España que ya tiene bastantes problemas y que no sabemos qué beneficio nos puede traer semejante evento que debería celebrarse en Argentina o en algún país vecino del continente americano como sería lógico y natural.