Boca y River en Madrid

Imagínense que Fake News mas bonita y llamativa seria anunciar que ‘el Papa Francisco vendrá a Madrid a ver en el Bernabéu la final de la Copa Libertadores entre el Boca Juniors y el River Plate’. En todo caso no lo descarten, porque de Roma a Madrid solo son dos horas de vuelo y al Papa le gusta el fútbol como al que más.

¡Qué lindo, ché! la final de la Copa Libertadores entre Boca y River se viene para Madrid al Estadio Santiago Bernabéu, la otrora casa del genio Alfredo Di Stéfano, donde el 9 de diciembre se jugará el partido de vuelta de esta final americana, una vez que en la ida, en la Bombonera de Boca, los equipos de Buenos Aires empataron a dos goles.

La noticia la dio anoche el Presidente Pedro Sánchez en vuelo (continuó alrededor del mundo) rumbo a Buenos Aires para asistir a la Cumbre del G-20 con su amigo el Presidente de China Xi Jingping a quien acaba de agasajar en Madrid. Y con Trump, May, Macron, Merkel y Putin que es el único de los grandes que a Sánchez le falta por conocer y con el que, a buen seguro, pactará un viaje a Moscú porque Begoña quiere caviar.

Nada, lo de la final de Libertadores es otro éxito diplomático de Sánchez, como lo de Gibraltar y su visita a Cuba, porque el Presidente está en buena racha y se lo está pasando bomba con el avión oficial. Y, nunca hay que olvidarlo, todo ello gracias a Mariano Rajoy que le regaló la presidencia.

O sea, que a Sánchez lo de las elecciones andaluzas le resbala. Y si Susana aunque gane se lleva un sofocón por la pérdida de votos y escaños, pues mejor para Sánchez que no olvida aquello que le dijo Susana en el debate de las primarias del PSOE: ‘Pedro, el problema eres tú’.

Sí, sí, pues ahí lo tienes con sus gafas de sol en el Air Force One español rumbo al G-20 donde se sentará con los líderes más poderosos del mundo. Y mientras tanto Pablo Casado peleándose con Vox en Sevilla, Rivera con su permanente discurso catalán en el Sur, e Iglesias haciéndole la pelota a Teresita con la que se lleva peor que mal, como con Carmena en Madrid y Colau en Barcelona.

Y ya están las ‘barras’ del Boca y del River fletando aviones para Madrid, y Maradona a punto de llegar a la capital del Reino y las televisiones de medio mundo y los cronistas deportivos del Planeta buscando sitio en el Bernabéu donde Florentino, a buen seguro, le ofrecerá a Messi un sitial y un contrato si Lionel se sienta en el palco del Madrid para ver el que llaman el partido del Siglo.

Y por supuesto si el Papa Francisco, que también es porteño, quiere venir a Madrid a bendecir y ver el encuentro pues fantástico. Y esa, además, sería la oportunidad para que Sánchez en el descanso del partido le pida con suma discreción a Su Santidad que no permita el entierro de la momia de Franco en la catedral de la Almudena de Madrid. A fin de cuentas el dictador no es como Evita Perón a la que, por cierto, Franco recibió y agasajó en Madrid.