Versos sueltos del momento español

susana

En la elecciones andaluzas lo que pase va a dar igual, gana Susana pero tendrá que pactar con una Teresa furiosa o quedar en minoría a esperar lo que ocurra en las elecciones generales que, como diría Aznar, se van a celebrar ‘cuando toque’. Es decir en marzo o en octubre de 2019.

Mientras tanto a la familia de los Pujol no hay quien los meta en prisión y ello a pesar de que los han pillado a todos con las manos en la masa y con condenas firmes o con recurso.

Y todo porque el patriarca don Jordi amenazó con agitar las ramas del árbol del ahorcado con riesgo de que se cayeran muchos nidos y por eso el Oriol Pujol o su hermano el Jordi Pujol J.R. siguen paseándose como si tal cosa por Barcelona porque no hay juez ni fiscal que se atreva con la caterva de la señora Ferrusola.

Y muchos se preguntan ¿a quién tiene amenazado el Yoda Pujol como para que su familia sea intocable? Se admiten apuestas pero es bastante fácil de imaginar.

Y si no que se lo pregunten a Pepe Villarejo quien, mire usted por dónde, se ha metido en otro lío o en otro proceso judicial. Y esta vez por la culpa del ‘Pequeño Nicolás’ lo que le garantiza al comisario muchos años a la sombra, con lo que se cumple la maldición de Sanz Roldán cuando dijo aquello de ‘si me echan un órdago yo lo quiero’.

La foto del Rey Emérito Juan Carlos I con el Príncipe Salman saudí fue algo casual. Don Juan Carlos se fue a Abu Dhabi para asistir a la despedida de Fernando Alonso de la F-1 y se encontró con Salman en el palco y lo saludó. Sobre todo para que no le quiten a España el encargo de las cinco fragatas de Navantia por las que lloran ‘Los Clinton de Cádiz’, es decir el Kichi y la Teresita, que como Pablo e Irene pronto van a ser papás y mamás.

España es el país de los líos, los escándalos y los disparates donde Pedro Sánchez acaba de resucitar el fantasma de Franco mientras hemos vuelto y oído en boca del Gobierno el grito patriótico y castizo de ¡Gibraltar español!

Mientras, Pablo Iglesias se desespera porque en las primarias de Podemos no vota ni el Tato. Lo que anuncia una desbandada de militantes y de sus simpatizantes porque empiezan a estar hartos del monopolio absolutista del señor de la coleta que se ha quedado con todo y ha dejado los círculos de Podemos completamente vacíos.

Y a Casado aterrorizado por la cabalgada de Abascal en Vox que trae al PP por la calle de la amargura y al soldado Bonilla de los nervios y buscándose un escaño en el Senado de Madrid (si se lo deja Arenas) porque si algo está claro es que como presidente del PP en Andalucía no va a repetir.

Es decir y como decía Gila: ‘al oír la última señal serán las 8 menos 5, o sea las 3’. Pues eso mismo decimos nosotros, 'uno, dos y tres, tres banderilleros en el redondel’.

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