Rufián y Cosidó, instrumentos de la Divina Providencia

Un dicho popular lo dice muy claro: ‘a veces algunos no saben para quién trabajan’. Pero existe otro aserto más sólido para explicar los que han sido en las últimas horas infames comportamientos políticos del portavoz del PP en el Senado, Ignacio Cosidó, y del diputado de ERC Gabriel Rufián. Nos referimos a las palabras del Profeta Isaías en las que decía: ‘los caminos del Señor son inescrutables’.

Y los hechos lo demuestran porque gracias a la Divina Providencia que ha guiado sus pasos y disparates respectivos: Cosidó con su famoso whatsapp se ha cargado el indecente acuerdo de Sánchez y Casado para repartirse el Poder Judicial; y Rufián con su rufianesca proclama en el Congreso contra el ministro Borrell ha liquidado los Presupuestos de Sánchez para 2019 y por lo tanto habrá elecciones anticipadas.

Además, con un poco de suerte y la ayuda de los jueces puede que Cosidó acabe enredado en los papeles de Bárcenas por el espionaje que montó con fondos reservados y la ayuda del chofer de Bárcenas para hacer desaparecer pruebas de la corrupción de altos cargos del PP.

Lo de Rufián tiene otra envergadura y además es reincidente porque el día

26 de octubre de 2017, cuando el presidente Puigdemont estaba a punto de disolver del Parlament y convocar de elecciones autonómicas en Cataluña para evitar la declaración de la independencia y la aplicación del artículo 155, Rufián lanzó un tuit acusando a Puigdemont de Judas y traidor en el que decía: ‘155 monedas de plata’.

Ante esta agresión, que se creyó autorizada por Junqueras, Puigdemont se asustó, no convocó elecciones y al día siguiente 27-O se proclamó en el Parlament la independencia de Cataluña. Tras lo cual Puigdemont huyó de España y Junqueras y otros de los consejeros de la Generalitat acabaron ante los tribunales y en prisión preventiva donde a la espera de juicio están.

Pues bien, Rufián ha vuelto a las andadas insultó al ministro de Exteriores Josep Borrell en el Congreso de los Diputados y organizó una bronca que justificó su expulsión del hemiciclo por la presidenta Ana Pastor. Lo que provocó la salida de los diputados de ERC momento en el, que según Josep Borrell, el diputado de ERC Jordi Salvador escupió al pasar junto al escaño del ministro de Exteriores que denunció esta indigna actuación.

La consecuencia de todo ello no puede ser otra que el fin del diálogo del presidente Sánchez con ERC para aprobar los Presupuestos de 2019. Y todo ello gracias al tal Rufián como por su culpa se impidió celebrar las elecciones catalanas en 2017 y ello ‘facilitó’ la fuga de Puigdemont y el ingreso de Junqueras en prisión. Y por supuesto el fracaso del ‘procés’.

Y todo ello gracias al tal Rufián, como gracias a Cosidó se acabó el reparto secreto e indecente del Poder Judicial, una vez que el magistrado Marchena se despertó y abandonó meritoriamente la escena de esa conspiración a la que nunca debió prestarse. Lo que demuestra que a Marchena también la Divina Providencia lo inspiró.