Cospedal dice que Rajoy y Soraya lo sabían

Lo ocurrido con la rocambolesca visita de Villarejo en 2009 al despacho de la entonces secretaría general del PP María Dolores de Cospedal en la sede central del PP de Génova 13 demuestra lo temerarios y tontos que pueden llegar a ser algunos políticos.

Semejante disparate, que podría ser delito de ‘cooperación necesaria’ en la revelación de secretos por un funcionario público (como lo era Villarejo), es como meter la zorra en un gallinero. Porque a buen seguro que Villarejo no solo los grabó en el despacho sino que a lo mejor le dejó a Cospedal bajo una mesa o una butaca un micrófono (un canario) para seguir escuchando su linda voz como cuando contó aquello del finiquito laboral de Bárcenas en ‘simulación y diferido’.

Sabíamos que Cospedal no sabe hablar y ahora sabemos que tampoco sabe pensar porque de eso se ha ocupado en los últimos años su marido Ignacio López del Hierro, que es quien manda y lleva los pantalones en esa relación. Y además está en todos los detalles: en el coche con los cristales tintados, la entrada en Génova 13 por el garaje, el nombre en clave y muy ‘original’ de Pepe Pérez para Villarejo, etcétera.

Y todavía falta por conocer, que se sabrá, de qué se habló en ese despacho en esa tripartita conversación que los presentes dijeron que era confidencial. Tanto, que según parece que va diciendo Cospedal, ella les informó de todo lo hablado inmediatamente a Rajoy y a Soraya, con lo que está implicando a ambos en el 'caso Villarejo'.

O sea, Cospedal recibía de Villarejo chivatazos sobre las investigaciones de la Policía y la Guardia Civil de las distintas corrupciones del PP y justo el día antes de la entrevista en Génova 13 Cospedal denunciaba públicamente que se estaba filtrando el sumario de Gürtel (sic).

Cospedal utiliza a Rajoy y Soraya (que está muerta de risa) como escudos de su disparatada relación con Villarejo pero sabido y oído lo ocurrido lo que tiene que hacer Cospedal es dejar el escaño y la Ejecutiva del PP y de una vez por todas marcharse a descansar a su Cigarral. Y rezar para que no la llame a declarar ningún juez, o una comisión del Parlamento lo que sería un espectáculo fenomenal (con reventa de entradas de la tribuna de invitados).

Y esta intrigante sin luces, con dos dedos de frente y bordeando la legalidad ¿fue presidenta de Castilla La Mancha, secretaria general del PP y ministra de Defensa? ¡Qué disparate! Y todavía las terminales de Villarejo dicen que aún quedan muchas cosas por contar.