Cospedal se debe retirar

Este asombroso príncipe de las cloacas que parece ser el ex comisario Villarejo es inagotable y como la Pimpinela Escarlata se aparece por aquí y más tarde por allá cuando menos se lo esperan sus adversarios, víctimas y carceleros porque Pepe Villarejo está en el trullo y desde allí maneja con suma facilidad y habilidad sus terminales mediáticas.

Los canales por donde distribuye sus decenas, o cientos, de canallescas grabaciones de gobernantes y dirigentes del PSOE (la ministra Delgado y su amante Garzón), y del PP como Cospedal -que aún figura en la Ejecutiva ‘popular’- y su marido López del Hierro. Además de un sinfín de artistas invitados que van desde la princesa Corinna hasta toda clase de personajes públicos y notorios.

Ahora estamos en el turno de Cospedal (otra que como Delgado conoció delitos de Villarejo y no los denunció) porque la última grabación que se ha filtrado de los audios de Villarejo -distribuidos por esa cosa que se llama ‘Moncloa.com’- desvela que el comisario advirtió a López del Hierro (para que se lo contara a Cospedal, a la sazón secretaria general del PP) de las investigaciones que la Policía y la Guardia Civil realizaban en 2009 sobre diversos casos de corrupción del PP para que Cospedal les avisara a los investigados y distribuyeran pruebas.

Estamos por parte de Villarejo ante un delito de revelación de secretos por parte de un funcionario público, que algo recibiría de López del Hierro o del PP por los chivatazos.

Sin duda otro asunto repugnante al que se prestó la ex secretaria general del PP implicando a su marido como transmisor de los chivatazos de Villarejo. De ahí que el comunicado de Cospedal quitando importancia a los audios en cuestión (habrá muchos más) y reconociendo ella que conocía a Villarejo (lo que avisa que pueden salir muchas más cosas) nos parezcan lamentables.

Y si el PP quiere pasar la página de la corrupción debería obligar a Cospedal a abandonar la Ejecutiva por lo que cuenta Villarejo y todo lo que ella sabía de la gran corrupción y doble contabilidad del PP, como lo reveló Bárcenas.

Pero Cospedal no dimite como tampoco dimite la ministra Delgado y las dos se quedan a la espera de nuevas revelaciones de Villarejo. Lo que las tendrá en vilo a ambas y a sus respectivos compañeros del alma. O sea, más vale que cuanto antes Cospedal se retire de la Ejecutiva del PP y que se vaya del Gobierno la ministra Delgado.

Una vez que una y otra acaban de empatar el partido PP-PSOE que Villarejo desde la cárcel pretende arbitrar aportando datos que demuestran que las dos, expertas juristas, conocían delitos de Villarejo que no denunciaron ante un juez ni ante un fiscal.