Tiempo frío, política caliente

Rodrigo Rato ya no sonríe como cuando tocaba la campana en La Bolsa de Madrid para festejar la salida de Bankia (donde tiene otro juicio pendiente) al mercado bursátil español. Ahora Rato es otro banquero que entra en prisión, como Ruiz Mateos, Mario Conde y Miguel Blesa. 

Y como le pasó al padre de Rodrigo Rato, Ramón Rato, condenado en su tiempo a 3 años de cárcel por evasión de capitales en el franquismo. De casta, pues, le viene al galgo que además fue Director del FMI (por donde también pasó otro artista llamado Strauss Khan) y exvicepresidente del Gobierno de José María Aznar, quien tiene a tres exministros en la cárcel: Rato, Zaplana y Matas. 

La vida política está caliente por culpa de Rodrigo pero en la calle hace un frío pelón llegado del Polo y además nos han quitado una hora y por fin ya podemos decir que estamos igual que Portugal. Y ha pasado, sin pena ni gloria, un año de la proclamación de la República catalana asunto del que no queda ni rastro. Más bien un gran fracaso con Junqueras preso a punto de sentarse en el banquillo del Supremo y Puigdemont de forajido buscado por la Ley.

Lo que es peor al PDeCAT lo han echado de la Internacional Liberal por corruptos, motivo por el que Puigdemont se ha inventado otro partido, la Crida, que empieza mal (pretendía agrupar todo el separatismo y no lo ha logrado) y acabará peor. 

De Cataluña estamos todos hasta el gorro y aburridos. Y Pablo Iglesias el que más y por eso el podemita ha empezado en la alcaldía de Barcelona a reprobar al Rey para seguir con la misma cantinela republicana en todos los ayuntamientos en los que Podemos tiene influencia, convencido cómo está el Coleta de que así, por la vía municipal, llega la República como en 1936.

En el PP y en Cs, Casado y Rivera, están a palos con Sánchez al que acusan de querer desmontar el juicio del golpe catalán y, llegado el caso, indultar a los golpistas que resulten condenados, pelillos a la mar, o más bien ‘borrón y cuenta nueva’. Pero antes queremos saber que nos dicen sobre el delito de Rebelión los fiscales y abogados del Estado, para dejar listo el inicio a partir de enero del juicio del golpe catalán. 

Y si la política está caliente y Villarejo callado como un muerto lo que está que arde es el partido de fútbol entre el Barça y el Madrid, ‘el clásico’ que se juega hoy a la hora televisiva mundial de las 16.00, ante más de 650 millones de telespectadores en un total de 180 países. Y eso que no juegan Cristiano ni Messi pero la expectación es la misma de una final del Mundial. Y este partido en España lo verá todo el mundo, incluidos los presos de Lledoners y de Soto Del Real. Mientras ya nieva en media España y en la otra media se empieza a tiritar.