Rato pide disculpas al entrar en prisión

Rodrigo Rato, en un gesto que le honra y instantes antes de entrar en prisión, ha pedido perdón y disculpas a la Sociedad por los errores que ha cometido, y ha agradecido a los que son sus amigos y familiares los apoyos que recibió en últimos meses.

Rato llegó solo a las 13,15 horas de este 25 de octubre a la cárcel de Soto del Real, hizo una breve declaración a los periodistas que allí le esperaban y caminó con su bolsa al hombro y tirando de una maleta hasta la entrada de la prisión en una imagen impresionante.

Nada que ver con la presencia de Felipe González y de toda la cúpula del PSOE a las puertas de la cárcel de Guadalajara acompañando al ex ministro José Barrionuevo y al ex secretario de Estado Rafael Vera a su entrada en prisión con vivas, abrazos y aplausos, tras su condena de la mayor gravedad por los crímenes de la banda terrorista de los GAL.

Ahora la soledad de Rato -quizás exigida por él a amigos y familiares- constituye una imagen demoledora para él, para el PP y también para su amigo y ex presidente Aznar quien no ha dicho ni media palabra en relación a Rato, ni sobre el fallecido (por suicidio Blesa), ni sobre su ex ministro Zaplana o su ex ministro Matas, ambos también en prisión.

De manera que el que fuera todopoderoso vicepresidente económico del Gobierno de Aznar (1996-2004) y director del Fondo Monetario Internacional, Rodrigo Rato, ha ingresado en la prisión de Soto del Real en Madrid para cumplir condena de 4 años y 6 meses de cárcel por el mal uso de las llamadas ‘tarjetas black’ de Bankia, entidad que presidió y tuvo que ser rescatada por el Estado con 23.000 millones de euros.

A Rato le quedan otros juicios pendientes sobre su gestión en Bankia y cuestiones fiscales. Y da la impresión de que piensa llevar todo ello con modestia y resignación aunque luchará en los tribunales para defender su pretendida inocencia. En todo caso sus palabras y sus disculpas a la hora de ingresar en la prisión de Soto del Real son una buena decisión que rompe con su anterior imagen de político altivo y soberbio que sin duda lo fue.