Europa se humilla ante Arabia Saudí

A medida que vamos conociendo los detalles del ‘salvaje y premeditado asesinato’ del periodista Jamal Khashoggi en el consulado saudita de Estambul más cobarde y bochornosa nos parece la respuesta de la UE (con excepción del Gobierno de Ángela Merkel) que debió haber concertado una reacción unánime de las naciones de la Unión Europea, España incluida.

Porque si la UE, de acuerdo con sus fundacionales principios democráticos, actúa y sanciona los saudíes con firmeza y seriedad, como hizo Alemania suspendiendo la venta de armas a Arabia, ya se guardará el gobierno de sátrapas sauditas de Riad de tomar represalias. Y si las toman y Europa rompe sus relaciones con ese país ese podría ser el principio del fin de esa dictadura de corte medieval.

Los sauditas siguen sin ofrecer la verdad de lo ocurrido y ya son tres las versiones oficiales difundidas y todas falsas. Mientras, el Rey Salmán y su hijo el Príncipe Salmán (de cuyo entorno salió el comando de 15 sicarios que viajó a Estambul a capturar, torturar y matar a Khashoggi) le dan, sin rubor, el pésame al hijo del periodista asesinado para intentar así suavizar el impacto nacional e internacional del crimen. El que ha echado por tierra el intento del Principe Salmán de presumir de una tibia apertura y modernización del país.

En cuanto a España está claro que Pablo Iglesias le ha vuelto a robar en la izquierda ‘la merienda’ a Pedro Sánchez pidiendo el de Podemos represalias contra Arabia. Y ya veremos qué hace Sánchez pero de momento y con ayuda del PP se atrincheró en el Congreso y se resiste a la suspensión de la venta de armas (como intentó la ministra de Defensa, Robles semanas atrás) a Arabia Saudí.

Sobre todo por temor de que el Gobierno de Riad tome represalias y retire el encargo a Navantia (astillero gaditano) de la construcción de 5 fragatas valoradas en 1.800 millones de euros.

Si a eso añadimos que estamos en precampaña electoral en Andalucía y que Susana Díaz está de los nervios, veremos que esta crisis saudita está causando en el PSOE y en España estragos en política nacional mientras la mayoría de españoles se posicionan en contra de Arabia Saudí cueste lo que cueste y no digamos los votantes de la izquierda.

La actitud de España no es acertada por mucho dinero que cueste, pero sobre todo la respuesta debería ser coordinada y en el nombre de la UE. Y de los EEUU aunque ya sabemos cómo las gasta Donald Trump y cuánto valen los cacareados ‘principios y valores’ del mundo político conservador, al que se ha sumado el Gobierno del PSOE, tan progresista en otras cosas y tan permisivo en esta situación.