Gallego y Rey y el cruel Príncipe Salmán

gallego y reyImagen de Gallego & Rey de 'El Mundo'

No se qué les ocurre a los directores novatos de la prensa nacional, como ha pasado recientemente en El Mundo y El País, pero hay algo extraño que llama la atención como es su inmediata ansia de protagonismo en actos públicos, y su empeño en publicar largos y floridos artículos y entrevistas, así como de llenar el periódico de columnistas noveles y noveleros que carecen de memoria de la Transición, lo que hoy día es esencial para poder seguir y comentar la compleja actualidad nacional.

Pero siendo todo esto llamativo, aunque respetable porque en su derecho están, lo peor de todo ello ha sido y es el desprecio que estos directores noveles han mostrado por los brillantes humoristas y editorialistas gráficos de ambos diarios nacionales, quitándoles la ubicación especial que tenían en las páginas de ambos rotativos para reducir o rebajar su presencia y su influencia.

Y no sabemos bien el porqué de estos traslados, si por celos o solo por retocar el diseño para demostrar que algo cambia con el nuevo director, cuando lo importante es saber valorar el peso que tienen los humoristas y editorialistas gráficos, y el reconocimiento de los lectores que los buscan y los siguen con sumo placer.

En El País Sol Gallego ha metido a Peridis y a El Roto en los semisótanos de las páginas de opinión. Y en El Mundo Francisco Rosel ha quitado de la contraportada a Gallego y Rey para sumergirlos en pleno batiburrillo de las páginas editoriales, lo que ha sido un grave error.

Lo comprobamos ayer con la excelente viñeta que reproducimos en esta columna relativa al secuestro, tortura y crimen, en un consulado saudita de Turquía, del periodista saudí Jamal Khashoggi a manos de unos terribles sicarios de la guardia personal del principe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salmán (MBS).

Salmán es el verdadero rey de Arabia, un petulante saudí que se presenta ante el mundo como el modernizador del medieval reino saudita, pero que ha resultado ser ‘Salmán el cruel’ ejecutor del periodista Jamal Khashoggi (y puede que de otros ciudadanos, tras sembrar el terror entre príncipes y empresarios sauditas nada más llegar al poder) que se había atrevido a criticar en artículos publicados en The Washington Post al cruel Salmán.

El que ahora recibe críticas y condenas verbales de los primeros dirigentes de Occidente pero nada más. Por mucho menos, porque no existían las armas de destrucción masiva de Sadam Hussein, Estados Unidos atacaron y ocuparon Irak (y sus pozos de petróleo.) Y a esa segunda Guerra iraquí se sumaron las primeras potencias de la OTAN, España incluida por Aznar en la fase de ocupación.

Pero Arabia Saudí es aliada de Occidente, produce y marca los precios del petróleo, mueve sus petrodólares a placer y nadie se atreve a tocarle la chillaba a este malvado Mohamed bin Salmán. Se vio recientemente en España en el caso de la venta de 400 bombas a Arabia Saudí para utilizarlas en la guerra del Yemen a lo que Salmán respondió con la amenaza de retirar el pedido a España de cinco fragatas.

Pues bien, quienes mejor han resumido la crueldad de Salmán han sido esa pareja de sabios e ingeniosos caballeros andantes que son Gallego y Rey en una espléndida viñeta que el director de El Mundo, Rosel, debió haber llevado a la portada del diario como ilustración y editorial. Viñeta que aquí reproducimos y no necesita comentario porque en ella todo a la vista está.

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