Iglesias es el vicepresidente de Sánchez

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Pablo Iglesias es el vicepresidente virtual del Gobierno de Sánchez y ello no debe ser motivo de asombro ni de escarnio porque fue sobre todo gracias a él por lo que Sánchez ganó la moción de censura contra Rajoy, y gracias a él ya tiene Sánchez un proyecto de Presupuestos para 2019 con apoyo inicial de 156 escaños, de los cuales 84 son del PSOE y 72 de Podemos.

Luego a Iglesias le corresponden los honores de la vicepresidencia sin la menor duda y el hecho de que sea virtual y no real prueba la generosidad del líder de Podemos. Porque en cualquier democracia un partido que le aporta a la mayoría del Gobierno el 40 % del sostén parlamentario lo más normal es que este en el Consejo de Ministros y como poco disponga de la vicepresidencia primera, como por ejemplo ocurre en Alemania o en Italia.

De manera que hace bien Iglesias en comportarse como vicepresidente y con ese título se entrevistará el próximo lunes con Junqueras en la cárcel catalana de Lladoners para solicitar el apoyo de ERC a las Cuentas públicas de 2019 de las que presume ser el autor principal.

Y puede que en ese encuentro Iglesias le comunique con sigilo a Junqueras que Sánchez va a mover -como lo pide Torra- a la fiscalía del Estado a favor de los presos golpistas como pronto lo vamos a ver en el juicio del mayor Trapero que pronto comenzará en la Audiencia Nacional y donde el acusado está procesado por el delito de sedición.

Y si la fiscal general Segarra rebaja esa calificación de la pena ahí estará la prueba que espera Junqueras y que el vicepresidente Iglesias le anunciara. O sea que Iglesias está haciendo el trabajo que le corresponde a la, en teoría vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo que está desaparecida.

Lo que no sabemos bien, aunque lo imaginamos, es por qué se enfada tanto Susana Díaz con Iglesias y le acusa de ‘sobre actuar’. Lo que no es verdad. Iglesias está ejerciendo su cargo virtual de vicepresidente porque les tiene prestados a Sánchez 72 escaños y se los lleva el presidente perderá ese enorme poder que tanto le gusta disfrutar y en ese caso ya no tendrá más remedio que convocar elecciones generales.

Y tampoco se entiende que el protagonismo de Iglesias moleste a los jefes de la Oposición que protestan por todo. Ya dijo Iglesias que está cansado de tocar la pandereta fuera del Gobierno, ahora bien si se junta con Casado el del bombo y Rivera el de la zambomba ya pueden acudir juntos en Navidad a cantarle villancicos a Sánchez en Moncloa aunque a lo mejor el Presidente decide que esas fiestas las pasará en el Palacio Real para vigilar de cerca la que probablemente en esa fecha será la tumba de Franco en la Catedral de la Almudena donde probablemente la familia del dictador lo va a enterrar.

Y entonces los nuevos Campanilleros cantarán: ‘de quien son estos palacios/ con ventanas y balcones/ serán de don Pedro Sánchez/ que en lo de los Presupuestos/ recaudará muchos millones./ Dame el aguinaldo/ carita de rosa/ ....’.

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