Valls quiere ser alcalde de Barcelona

Todavía no sabemos qué mosca le ha picado a Manuel Valls para venirse a España desde Francia, donde ha sido ministro de Interior y Primer Ministro con él Presidente François Hollande, para presentarse de candidato a la alcaldía de Barcelona en 2019 y con el riesgo de quedarse de concejal.

La verdad no se entiende muy bien este salto de Manuel Valls hacia el Sur de los Pirineos, sobre todo cuando este político galo había intentado hace poco ser el candidato socialista a la Presidencia de la República de Francia, pero perdió las primarias y al final se coló por el centro y ganó Emmanuel Macron con el que le une a Valls una buena amistad.

Y dice Valls, en la presentación de su campaña electoral bajo el título de ‘Barcelona, capital europea’, que él se presenta como independiente y al frente (como hizo Macron) de una candidatura ‘transversal’.

Aunque todos saben que Valls es el candidato de Ciudadanos, por más que Albert Rivera disimule para que se le sumen otros partidos y movimientos cívicos a fin de convertir a Valls en el candidato constitucional a la alcaldía de Barcelona frente a los separatistas de Junqueras y Puigdemont y populistas de Colau e Iglesias.

En fin, Valls tiene un indiscutible talento y experiencia política y su gesto y decisión habla bien de una Europa moderna e integrada aunque no está clara su ubicación ideológica -dice que es de izquierdas- ni sabemos si sabe algo de la vida municipal y más concretamente de la ciudad de Barcelona que es el bastión que le falta por conquistar al independentismo catalán.

Lo que está claro es que el prestigio de Vals lo convierte en un adversario muy duro para la propaganda de los golpistas en el territorio europeo y a la vez ofrece una oportunidad al bloque constitucional catalán para competir en Barcelona. Porque Valls aspira a sumar votos de Cs, PSC y PP amén de los catalanistas de la antigua CiU que ya no siguen los pasos de Mas o de Puigdemont.

Desde Podemos y desde los Comunes de Iglesias y Colau se acusa a Valls de ser el representante de ‘las élites económicas’ lo que es una manera de recordarle que además de barcelonés, catalán, español y francés, Valls ha sido masón como figura en su currículum personal. Pero sobre todo y sin lugar a duda hoy día es el político más brillante e importante que deambula por la ciudad condal, y por todo el territorio catalán.