Aznar está eufórico

El ex presidente del Gobierno José María Aznar está eufórico por diversos motivos y el primero de ellos por la marcha de Mariano Rajoy de la política nacional y de la presidencia del PP, porque Aznar consideraba a Rajoy un peligro para la unidad de España, por su tibieza frente al desafío catalán, y un desastre para el PP al que estaba hundiendo en favor de Cs. 

Asimismo, Aznar está eufórico con el triunfo de su pupilo Pablo Casado frente a Soraya Sáenz de Santamaría (la candidata de Rajoy) durante el reciente Congreso del PP. Y ello le da pie para regresar a la política y hacer lo que Rajoy no le dejó hacer que es convertirse en ‘el padrino’ y gran asesor del líder nacional del PP y, en cierta manera, en el introductor de Casado en la internacional conservadora y especialmente en los EEUU. 

Y ya veremos si Aznar se pone al frente (con su amigo Murdoch) de una operación mediática en España para unir en un solo proyecto y Grupo a los diarios El Mundo y ABC, más Expansión y Marca, aprovechando los muchos problemas económicos de las respectivas empresas editoras, para convertir todo ello en el aparato ideológico y de propaganda del nuevo PP. 

Y bueno, Aznar está eufórico porque le han recibido, por fin, en el Grupo Prisa con todos los honores y lo han sentado con Felipe González para hablar de la Constitución y de Cataluña. Y para aparecer ante el público del debate como el más firme defensor de la unidad de España asegurando que en Cataluña el golpe de Estado del 27-O sigue vigente y no se respeta el orden constitucional, mientras Gonzalez hablaba de diálogo aunque pedía ‘lealtad constitucional’. 

Y qué les podemos contar sobre el paso de Aznar, como un tornado, por la Comisión del Congreso que investiga la corrupción del PP y donde Aznar no dijo la verdad pero se lió a palos con Iglesias y Rufián. Ese episodio bastante lamentable (donde Aznar no quiso confesar su culpa pero al menos debió de pedir disculpas por los casos de corrupción del PP) se convirtió en trampolín de su regreso político. 

Y decían algunos ‘Ha vuelto, el hombre, hombre’, ‘el Aznar implacable y sin complejos de los principios y los valores’, ‘el látigo de Podemos’ -‘a mi no me impresionan los populismos’ le decía Aznar a Iglesias- y al terminar la sesión parlamentaria Aznar, con una chulería infinita y falta de respeto al Parlamento dijo se ‘había divertido muchísimo’. 

Ese día y los siguientes el teléfono de Aznar no paró de sonar con llamadas de amigos y poderosos: ‘Ole tus cojones’; ‘has estado inmenso’; ‘menudo repaso le has dado al Coleta y al Rufián’; ‘ya era hora que alguien parara los pies a esta pandilla’...

En el salón del ángulo oscuro quedaban aparcados junto al arpa del poeta hechos que no conviene olvidar: los regalos de soberanía nacional de Aznar a Pujol cuando el ex presidente hablaba catalán en la intimidad; la penosa y dramática repatriación de los restos de los militares españoles fallecidos en el accidente del Yak-42; las grandes mentiras sobre armas de destrucción masiva de Saddam Hussein y la foto de Azores que nos trajo el gran atentado del 11-M en Madrid; las mentiras mayores sobre la autoría del atentado del 11-M donde murieron 200 personas; y la inagotable lista de la corrupción del PP donde, liderados por Rodrigo Rato, figuran destacados ex ministros de los gobiernos de Aznar, ex dirigentes del PP que él presidió, y gestores de las grandes empresas y bancos que Aznar privatizó y controló y ahí incluido el trágico episodio de su amigo Miguel Blesa, entre otras muchas cosas. 

Pero de todo esto ni una palabra,  porque él Aznar que ha vuelto ‘al alba y con fuerte viento de Levante’, es el del desembarco de tropas españolas en el islote de Perejil su única e histórica victoria militar.