‘Os vais a enterar’

Después del penoso espectáculo de resistencia y dimisión de la ex ministra de Sanidad Carmen Montón, que dejó a su presidente Pedro Sánchez a los pies de los caballos de la prensa y la oposición, ayer en el Congreso de los Diputados se vivieron momentos de públicos reproches ente los primeros dirigentes políticos del país, con gestos y palabras más propias de un patio de vecindad, La Corrala.

Y según un inquilino de la bancada del Cs, el diputado Toni Cantó, desde el piso superior y azul del Gobierno se le escuchó decir al presidente Sánchez mientras señalaba al diputado Rivera: ‘os vais a enterar’.

Otros aseguran que eso no fue así pero lo cierto fue el ruido de un todos contra todos, una vez Rivera pidió a Sánchez que publicara su tesis doctoral para abrir sombras de sospecha después que Podemos y Cs acabaran de cobrar la cabeza de la ministra Montón por plagio irregular.

Y fue así como desde un PSOE confundido y abochornado se decidió pasar al ataque y por elevación, y desempolvando un debate anterior, le pidieron a Pablo Casado su dimisión por los favores recibidos en su máster para que siguiera los pasos de Montón.

Que Casado recibió trato de favor en el Máster eso nadie lo duda, y llama la atención que no quiera entregar su Trabajo de Fin de Máster (la tesis del doctorado de Sánchez se puede consultar en la Universidad) diciendo que su caso está en el Tribunal Supremo, y que solo dimitirá si es llamado a juicio oral.

Algo que Casado considera que no ocurrirá, visto el precedente de un caso similar en el que el TS condenó al profesor que permitió los favores, y dejó a la alumna de ese caso al margen de toda responsabilidad.

Como muy bien escribió en estas páginas Fernando G. Urbaneja estamos ante un ‘Máster de destrucción masiva’, donde los curriculum de la clase política -y eso no es nuevo- están bajo sospecha y con ellos su propia credibilidad.

Pero el ruido de ayer, las acusaciones cruzadas, solo tenían un objetivo por parte del Gobierno y del PSOE: tapar la caída de la ministra Carmen Montón, tres meses y medio después de su llegada al cargo, saliendo de muy mala manera (un poco como Maxim Huerta) en lugar de disculparse como debió.