Soraya no da la talla

Soraya Sáenz de Santamaría, la ex vicepresidenta del Gobierno y la ex candidata a la sucesión de Mariano Rajoy en el reciente Congreso del PP, que ganó Pablo Casado, parece que tiene muy mal perder y anda entre huida y desaparecida de los suyos hasta el punto de no asistir ayer a la primera reunión del Grupo Parlamentario del PP que presidía Casado.

Según ella porque tenía otros compromisos (misteriosos) pero lo cierto es que no fue, como cierto es que su nueva ubicación en el hemiciclo del Congreso estará muy alejada de Casado y del núcleo directivo del PP, lo que da una idea bastante clara de las tensas relaciones entre ambos.

Sobre todo porque Casado, con razón, se negó a cederle el 35 % de los cargos del partido como ella pedía después del Congreso en alusión a los votos que ella obtuvo, cuando lo cierto es que ese reparto proporcional no figura en los estatutos del partido.

Y más aún, antes de la votación y cuando se veía ganadora y se abanicaba mientras pronunciaba un espantoso discurso funcionarial (que luego superó Casado por la derecha y sin complejos) llegó a ofrecerle a Casado el 12% de los puestos de la Ejecutiva, reservándose ella todo lo demás.

Pero le salió el tiro por la culata y se esfumó. Y ahora la cuestión de Soraya radica en saber si va o no a continuar en la política como diputada del PP o si regresa a la Abogacía del Estado a la que pertenece, antes de recalar (cuando pasen sus dos años de incompatibilidad) en un banco o una gran empresa pasando una de las famosas puertas giratorias pero a sabiendas, su futuro empleador, que la relación de Soraya con Casado no es buena ni lo será.

También se especula con la posibilidad de que Dolores Cospedal, que este fin de semana abandonará la presidencia del PP de La Mancha, también deje la política y que, como su ex compañera de Gobierno y sin embargo enemiga política, también podría regresar a la Abogacía del Estado a la que pertenece siguiendo los pasos de Mariano Rajoy en el Registro de la Propiedad.

Cabe también la posibilidad de que Santamaría y Cospedal quieran entrar en liza electoral como candidatas al Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, pero eso no está nada claro y el rumor político lo que dice es que Cospedal pretende encabezar la lista del PP al Parlamento Europeo en la primavera de 2019. Y si eso es así Casado se lo concederá porque mantiene una buena y estrecha relación con Cospedal.