Alcatraz

Lo dijimos ayer en estas páginas y lo repetimos hoy con más detalle: Torra y Puigdemont podrían están preparando, con ayuda algunos funcionarios de la cárcel Lledoners de Barcelona, la fuga de los presos golpistas Junqueras, Romeva, Cruixart, Sánchez, Forn y Turull, que están a la espera de un juicio cuya sentencia, si es condenatoria, no será acatada por el Presidente de la Generalitat, como lo ha dicho Torra.

El mismo que ha dejado entender que si hay condenas a los golpistas él dejará abiertas las puertas de la prisión para que se escapen estos presos, imaginamos que con la ayuda de los funcionarios de prisiones y la bendición del Gobierno de la Generalitat.

A sabiendas todos los implicados en la fuga que ellos tendrán que huir también de España, camino del hotelito de Puigdemont en Waterloo, porque si no se van con los presos serán ellos los que ocupen su lugar pero en ese caso en Estremera.

¿Cómo se van a fugar? Pues de momento no se sabe, pero en el cine están contadas las mejores historias sobre fugas carcelarias de la Historia y en España -no hace mucho se han dado un par de casos- visto está que los presos más peligrosos se nos escapan con bastante facilidad.

Por ejemplo, la película más famosa sobre fugas fue la protagonizada por Clint Eastwood en 1979 titulada ‘Fuga de Alcatraz’, donde se relata la única escapada exitosa de la mítica cárcel de la bahía de San Francisco (donde entre otros presos famosos estuvo Al Capone) llevada a cabo en 1962 por tres presos que hicieron un hueco en sus celdas para llegar a la estructura interna de la prisión y desde ahí saltar a las aguas de la bahía.

Más recientemente hemos visto un sistema más sencillo e ingenioso en ‘Argo’, película protagonizada por Ben Affleck donde un director de cine logra que miembros de la embajada USA en Teherán se escapen de Irán mezclados con los actores y técnicos de la película que supuestamente estaban rodando en ese país.

Bueno, este plan se podría clonar este mismo fin de semana en Lledoners porque allí este viernes dará un concierto la banda de música Mishima. Y se espera que al término del mismo los presos salgan del recinto carcelario mezclados con los músicos, los técnicos y las coristas entre las que bien podría mezclarse Junqueras imitando, como en la película animada de ‘El libro de la selva’, el baile de Baloo en la ciudad de los monos.

Otro sistema de fuga consiste en ocultarse entre sábanas en los vagones de la ropa sucia, saltar la valla del patio de recreo, contar con la ayuda de un helicóptero que llegue al recinto, hacerse el enfermo grave y escapar luego de un hospital, etcétera.

Ahora bien si Torra ordena abrir las puertas pues más fácil todavía porque tiene la competencia de prisiones como ya se aprecia en la zona de la cárcel de Lledoners dedicado a los golpistas y que se ha convertido en un hotel de cinco estrellas.

Un club privado escandaloso sin límite de visitas, con cocinera y toda clase de comodidades y comunicaciones, en franca discriminación con el resto de los presos. Y todo ello como burla al membrillo del presidente Sánchez que le regaló a Torra el traslado a Barcelona, y del blandito del juez Llarena que autorizó el cambio de los golpistas de Estremera a Barcelona.

Pero si se escapan como Torra lo ha anunciado, y desde luego no van a esperar a la sentencia sino que eso se hará cuanto antes, desde aquí lo vamos a aplaudir mientras pedimos la dimisión de Sánchez y de todo su Gobierno que habrán dejado a España ante todo el mundo en un ridículo espantoso.

Y conste en acta que en estas páginas avisamos con horas de antelación de la fuga de Puigdemont y acertamos. O sea, el que avisa no es traidor.