Un poco de música en RTVE, por favor

Parece que en segunda votación el director de Radio 3 de Radio Nacional de España Tomás Fernando Flores, que lleva la música en las venas y unas flores en el apellido, será el nuevo presidente de RTVE con apoyo del PSOE, Podemos y los nacionalistas que derribaron a Mariano Rajoy en la censura y encumbraron a Pedro Sánchez en La Moncloa.

Se dice que la música amansa a las fieras y no nos parece mal que Flores asuma el cargo aunque su experiencia en la gestión, la información y la tv, no sea muy amplia sino más bien escasa. Pero mejorar la RTVE actual debe ser algo bastante sencillo y además necesario porque lo ocurrido durante los últimos años de control absoluto del PP fue bochornoso.

Además si desaparecen las cuotas de partidos y de medios y simplemente se cuenta lo que ocurre y los debates, sin fanáticos, recuerdan a aquellos de La Clave, pues con solo eso la mejora informativa y editorial habrá sido muy importante, tras los últimos años de propaganda del PP y también tras los últimos de ZP en los que se hicieron mangas y capirotes a favor del PSOE.

Sánchez acelera sus cambios de urgencia porque sabe que el PP está sin liderazgo hasta final de julio y que en Cs Rivera lleva ya varias semanas desconcertado y rumiando su error de haber aprobado los Presupuestos de 2018 a Rajoy (que se los ha quedado Sánchez) en lugar de exigir elecciones anticipadas. Pero la estrategia no es el fuerte de Rivera, lo suyo es la táctica con luces cortas y el don del oportunismo para buscar un titular.

Pero hasta que llega la cruda realidad y aparecen las sorpresas como la de Sánchez en Moncloa, el lugar en el que Rivera quiso colocarlo durante con la investidura fallida de marzo de 2016. Y ahora Rivera habla de dedazo en la RTVE pero más valen Flores con música que pájaros (o gaviotas) volando en esa institución que Rajoy y Soraya llenaron de tertulianos bronquistas al servicio de su partido y destrozando el debate y la información.

La izquierda sabe que la conquista de la RTVE es muy importante porque los años de 2019 y 2020 son dos periodos de intensa actividad electoral. Pero si se pasan de frenada en el control partidario de la información en ese caso habríamos vuelto a la casilla de salida y a la convicción de que lo de RTVE no tiene solución.