El chico nuevo y el Rey de Gerona

Jean Claude Juncker, viejo zorro de la política europea y presidente de la Comisión, ha cazado a Pedro Sánchez a la primera y a las puertas de la Cumbre Europea sobre la emigración lo ha presentado a la prensa con su habitual socarronería y como ‘el nuevo chico’. Y acertó Juncker quien bien puede que haya visto el álbum de fotos presidenciales de Sánchez y habrá recordado esa frase tan universal que se aplica a los políticos de ‘son como niños’.

Es verdad que Sánchez en esto de gobernar está muy verde y todavía no mide sus palabras como cuando afirma, sin querer denunciar la indecente actuación de Torra en Washington, que lo de Cataluña es ‘un problema político’, lo que no es verdad. Es un problema de legalidad: de violación de la ley, el Estatuto y la Constitución por parte de una banda criminal que planificó y culminó un golpe de Estado rompiendo el orden constitucional.

Y a ver si Sánchez se entera de una vez de lo que ha ocurrido y todavía está pasando en Cataluña o ¿acaso necesita que el fascista Torra (así lo llamó Sánchez) se lo escenifique el próximo día 9 en la Moncloa montando otro de sus esperpentos para buscar el aplauso de su público catalán?

El que sí conoce bien el percal del desafío secesionista es el Rey Felipe VI a quien Torra ha declarado persona ‘non grata’ ante las narices tontas del ‘chico nuevo’ de la política española. El Rey que el 3 de octubre de 2017 le ordenó al presidente Rajoy, que estaba tocando el violón en Cataluña, que repusiera en su sitio el orden constitucional. Lo que Rajoy (y su Soraya) hizo tarde y mal.

Pues el Rey después del no recibimiento oficial y la descortesía de Torra en Tarragona ha presidido con entereza y dignidad en el marco del restaurante El Celler de Can Roca la entrega de los Premios Princesa de Gerona, que desde hace nueve años se otorgan a destacados jóvenes españoles. Nadie del Gobierno de la Generalitat acudió al acto y el alcalde de Gerona le negó al Rey un local público para celebrar el evento, lo que solucionaron con gran generosidad los mejores cocineros del mundo, los hermanos Roca.

Y todavía dice el chico Sánchez que esto es un simple problema político, lo que no es verdad como muy bien lo sabe el Rey Felipe VI y Jefe del Estado español a quien el gobierno de Cataluña y el alcalde de Gerona han vuelto a despreciar. Lo que sería motivo más que suficiente como para que el chico Sánchez suspenda su acogida a Torra en Moncloa el 9 de julio. Pero este chico tan fotogénico quiere, como Santo Tomas, comprobar él mismo las habilidades pro golpistas del tal Torra. Y a buen seguro que lo logrará.