A Rajoy también lo pueden censurar en el PP

Máxima expectación ante la comparecencia hoy de Rajoy ante el Comité Ejecutivo del PP, tras su derrota en la moción de censura (por corrupción) y la llegada de Pedro Sánchez y del PSOE al Gobierno de la nación.

Si este PP fuera un partido democrático hoy mismo Mariano Rajoy debería presentar su dimisión como presidente del PP, y encargar la dirección del partido a la secretaria general, Dolores de Cospedal, hasta la celebración de un Congreso extraordinario que se debe convocar ya para activar la elección de un nuevo liderazgo y proceder a la renovación del Partido.

Pero a Rajoy lo de dimitir y convocar congresos o adelantar elecciones es algo que no le gusta nada y le suena a chino. Lo suyo es no hacer nada y a lo sumo trasladar el pedestal del Don Tancredo de Moncloa a Génova 13.

Sin embargo en el PP la procesión va por dentro y el ex ministro Margallo (que tiene, como le cantaría Sabina, ‘la vista muy corta y la lengua muy larga’) acaba de abrir las hostilidades en el esperado debate para la posible sucesión de Rajoy. Si don Mariano, que lleva 14 años presidiendo el partido, decide retirarse.

Por si acaso Margallo ha anunciado que se opone a que la ex vicepresidenta Soraya sea la portavoz de su partido en el Congreso de los Diputados y la sucesora de Rajoy. Margallo ha dicho lo mismo que piensan otros barones regionales del PP y la secretaría general, Cospedal, cuyo cargo no puede ser removido porque ella no fue nombrada por Rajoy sino por el Congreso del PP y solo el Congreso de este partido la puede cesar o sustituir.

Vamos a ver qué dice Rajoy hoy a su Ejecutiva, y qué planes o decisiones piensa tomar. O si simplemente si no dice ni decide nada y todo queda tal y como está pero con el PP al frente de la Oposición y fuera del banco azul del Gobierno que dentro de Pocos días ocuparán Pedro Sánchez y su equipo.

En todo caso se vaya ahora, más tarde o puede que nunca (‘hasta que la muerte lo separe’), Rajoy necesita vacaciones y un largo descanso. Entre otras cosas, y ahora que tiene tiempo, para disfrutar de Roland Garros, el Mundial de fútbol de Rusia y el Tour. De hecho Putin lo debería invitar a ver los partidos de España en Rusia e incluso la final.

Sin embargo Rajoy lleva un tiempo en el que no acierta una. Se le escapó el PNV, no disolvió las Cortes cuando debió, no dimitió cuando le pusieron la moción de censura y si ahora no dimite y no convoca el Congreso del PP Rajoy correrá el riesgo de que sus compañeros le hagan otra moción de censura en el PP y lo echen de la presidencia del partido, como el pasado viernes Sánchez lo echó de la presidencia del Gobierno.

Eso sí, para consolarse y si decide quedarse al frente del PP, Rajoy se puede ir a tomar copas con sus colaboradores más estrechos en el famoso bar del Titanic donde suena la música al atardecer, mientras el buque, donde viaja su partido, empieza a clavar la proa en el océano donde, si todo esto sigue así, acabará por desaparecer.