La tardía venganza del PP

‘Santa Rita, Santa Rita, lo que se da no se quita’. Después de haber hecho un espantoso e histórico ridículo nacional tras regalar Rajoy a Sánchez la Presidencia del Gobierno, ahora se les ha ocurrido en el PP, partido que deambula como pollo sin cabeza, vengarse del PNV y quitarle en el Senado los regalos económicos que les hizo Rajoy por haber votado a favor de los Presupuestos de 2018.

Pero vamos a ver, ¿acaso no decía Rajoy que esos Presupuestos eran muy buenos para España? Pues a lo hecho, pecho, porque eso de la venganza es un asunto muy feo.

Además el PNV cumplió, negoció los regalos y votaron los Presupuestos de Rajoy. Lo de la moción de censura vino después, era harina de otro costal y estaba de por medio la sentencia de Gürtel que había provocado una gran conmoción nacional.

Lo que tienen que hacer en el PP es preparar sin demora la marcha de Rajoy y pasar página lo antes posible, buscando caras nuevas ajenas al equipo del finado -por suicidio- ex Presidente del Gobierno. O sea, nada de Soraya o de Cospedal. Dos sacerdotisas que deberían acompañar al ‘faraón’ en sus funerales de riguroso luto y encerrarse con él en la cámara mortuoria de la pirámide.

Hacen falta caras nuevas y jóvenes en este tiempo de cambio generacional que se aprecia en Zarzuela con el rey Felipe VI, en Moncloa con Sánchez y en la oposición con Rivera e Iglesias.

Y ese cambio debe llegar también al PP. Porque sería otro error que a Rajoy lo sucediera uno o una de su equipo más próximo porque, con su dramático final, se ha puesto un punto y aparte y no un punto y seguido como Soraya y Cospedal quieren pensar.

Y ¿dónde está esa calandria o mirlo blanco para liderar al PP, combatir a Cs y hacer oposición a Rajoy? Tienen dos caminos: un liderazgo moderado para recuperar el centro (tipo Inés Arrimadas, aunque sea de Cs); o un liderazgo fuerte (tipo Rafael Hernando) para hacer ruido y marcar de cerca a Sánchez y Rivera.

Y muchos se preguntan: ¿es la hora de Feijóo? Puede que sí, por su alta experiencia política y puede que no porque es otro gallego con pasado en entredicho por su pasada amistad con un narco. En fin, vamos a ver qué dice mañana Mariano en su partido y después ya se verá. Pero si no hay cambio importante y todo se reduce a la venganza del Senado pues muy mal.