Las sobremesas de Rajoy

El viernes tras quemar sus naves del poder (y aún no sabemos el por qué) Rajoy se fue a comer con el núcleo duro de su Gobierno y abandonando el debate de la censura en el Congreso se instaló en una larga sobremesa con copas hasta el anochecer. 

Ayer sábado, tras desalojar La Moncloa a gran velocidad, Rajoy se reunió a comer con su ex Gobierno en otro restaurante y una vez allí celebraron otra larga sobremesa, pero no para analizar como habían tirado por la ventana el poder, sino para ver qué es lo que iban a hacer todos ellos para seguir con el  control del PP. 

O sea que después de los enormes destrozos causados en España y en su partido Rajoy y su núcleo duro están pensando en atrincherarse en el PP en lugar de marcharse todos ellos a su casa y con viento fresco, dando paso a otros nuevos y más jóvenes dirigentes que no tengan nada que ver con los tiempos de la corrupción de Aznar y de Rajoy. 

Naturalmente eso será así si nadie levanta la voz en el PP, grita ¡basta! y exige un urgente Congreso extraordinario con primarias para candidatos a los altos cargos de la dirección, que es lo que debían de hacer. Y todo ello después de haber constituido una gestora neutral que garantice la plena imparcialidad en ese Congreso, impidiendo que las largas y manchadas manos de Aznar y Rajoy puedan alterar la voluntad de las bases. 

Porque sería el colmo que, después del desastre que deja Rajoy tras de sí en el PP, el y su equipo intentaran perpetuarse para controlar el partido, o Rajoy para controlar su sucesión al margen de la militancia y los votantes que, tras los últimos acontecimientos, son cada vez menos y con rumbo al hundimiento total si no se produce pronto una rebelión interna que ponga punto final a las intrigas y andanzas de los viejos cocodrilos del PP. 

Las sobremesas con copas de Rajoy se han convertido en el símbolo de una vieja política de los caciques gallegos, o de los autócratas de hoy. Los que todavía no se han enterado que están fuera de La Moncloa, del Gobierno y del PP y que además se creen en pocos meses van a regresar al poder. 

Muchas copas se han debido de tomar todos ellos si de verdad piensan que van a seguir al frente de su partido y regresar al poder. Más bien al contrario Puede que alguno de ellos, como el propio Rajoy, en lugar de regresar a La Moncloa acabe sea sentado ante las barbas de un juez.