Ana Botín feminista

La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, se ha declarado feminista en una entrevista en la Cadena SER. Y hace bien la banquera en decirlo si así lo siente y así lo piensa de un tiempo a esta parte, como ella reconoce.

Pero está ‘confesión’, que a partir de ahora la obliga a actuar con coherencia ante los cargos directivos del Banco Santander y en pos de un Consejo de Administración más paritario, revela a la vez su carácter y un cierto cambio de rumbo en su estrategia de presencia pública. La que hasta ahora era de bajo perfil y que en los últimos meses ha ido creciendo en busca de notoriedad.

Se dijo cuando Ana Botín asumió la presidencia del Banco Santander (tras la muerte de su padre Emilio Botín) que la nueva presidenta no tendría tanto protagonismo en ámbitos de la política, los medios y el poder económico del país como lo tuvo su padre, por ejemplo coliderando con el expresidente de Telefónica, César Alierta, el llamado y desaparecido Consejo Económico de la Competitividad.

Pero está claro que Ana Botín sabe -como muy bien lo sabe su responsable de Comunicación, Manuel Cendoya- que el liderazgo del primer Banco de España tiene que tener presencia y proyección social. Y un destacado sitial en los circuitos más selectivos del poder político e institucional del país. Sin perder de vista a los medios de comunicación, como se ha demostrado con el apoyo notorio del Banco al proceso de refinanciación del Grupo PRISA, del que el Banco es accionista.

Tampoco ha perdido el tiempo Ana Botín en el ámbito financiero como se demostró con la audaz compra del Banco Popular. Y a buen seguro que en breve tomará iniciativas en el ámbito tecnológico y del negocio bancario online, no en vano el impacto de Internet en el nuevo mundo comunicado fue una de sus primeras pasiones empresariales.

¿Y la política? En este terreno más resbaladizo también entrará aunque con pies de plomo, máxime vista la gran inestabilidad y volatilidad del momento político español. Y también del europeo y especialmente en lo que al Brexit se refiere por la fuerte implantación del Banco en el Reino Unido, lo que se une a la presencia del Santander en otros países, ahí incluidos los EEUU.

Ana Botín se declara feminista y hace bien y sus palabras serán atendidas y valoradas con gran interés en el ámbito financiero internacional donde ella ya ocupa un lugar destacado y, además y a partir de ahora, se hará notar.