Rivera ‘En Marcha’

Albert Rivera está preparando una plataforma política y social para arropar a Ciudadanos en su marcha triunfal -dicen las encuestas- hacia el Palacio de la Moncloa. Un movimiento social y liberal muy al estilo del ‘En Marcha’ que lideró Enmanuel Macron en Francia para alcanzar el Palacio del Elíseo.

La idea no es mala si se prepara con cuidado y de selectiva manera en su equipo organizador, porque Cs huele a poder y los oportunistas (y ciertos predicadores de soflamas del fin del mundo) se están acercando al partido naranja para aproximarse ya al que muchos creen que será el futuro nuevo Gobierno del país.

Pero cuidado con no confundir un movimiento regenerador (que mejor había que llamar ‘reformista’) de la vida pública y la convivencia constitucional con un movimiento patriótico o un renacer del ‘nacionalismo español.

Porque el  renacer o resurgir patriótico que ha enseñado muchas banderas en toda España en respuesta al antidemocrático e ilegal (y ahora xenófobo con Quim Torra) desafío catalán puede derivar en un ‘movimiento nacional’ y a partir de ahí a un país en bloques contrapuestos en lo ideológico y en la interpretación de lo nacional.

A sabiendas, como recordaba ayer Félix de Azúa citando a Samuel Johnson en el diario El País, que ‘la patria es el último refugio de los canallas’. O sea que mucho cuidado con los fuegos de artificio nacionales porque los carga el diablo.

El debate esperado es el de la segunda transición y las asignaturas que quedaron pendientes en los pasados 40 años, empezando por la verdadera separación de poderes del Estado (ahora sólo hay separación de funciones), y siguiendo por la reforma del Código Penal para protegernos del golpismo nacionalista (en los delitos de rebelión, sedición, conspiración y la necesaria y automática inhabilitación).

Y por supuesto con la reforma de la ley electoral, y las garantías de libertad de expresión, religión y prensa, como escrito está en la primera enmienda de la Constitución de los Estados Unidos.

Hay mucho por hacer en la política, la Cultura, la Educación y las nuevas tecnologías y sobre todo en la lucha contras las bolsas de miseria y de pobreza extrema en nuestro país. Y por supuesto en la Enseñanza en toda España y especialmente en las regiones controladas por los nacionalistas.

Pero mucho cuidado con el frentismo nacional y el nacionalismo español porque ese no es el camino ni la solución. Vamos a ver por donde sale Albert Rivera y que propone y nos ofrece.

Pero es bueno y necesario abrir el debate social, democrático y cultural (en este tiempo de las nuevas tecnologías y los Big Data del Gran Hermano que todo lo ve y todo lo sabe asunto del que no dicen casi nada los políticos). Ese debate impulsado desde la sociedad civil es esencial y, a buen seguro, que debe hacerse pronto y en un espacio abierto y transversal