Rajoy medita liberar a Forn, Junqueras, Sánchez y Cuixart

Extraño movimiento el del fiscal general de Estado, Julián Sánchez Melgar (que actúa a las órdenes del Gobierno), solicitando al fiscal del Tribunal Supremo que pida la puesta en en libertad con una fianza de 100.000 euros al ex consejero de Interior de la Generalitat Joaquim Forn, precisamente ahora que se están conociendo más datos sobre la implicación directa de los mandos de los Mossos en el referéndum ilegal del 1-O.

E incluso documentos sobre la malversación de fondos públicos durante el citado referéndum declarado ilegal por el TC, con la contratación por el ex consejero Romeva de observadores internacionales afines al soberanismo y pagados con fondos de la Generalitat.

¿Que está pasándo? ¿Hay conversaciones entre el Gobierno y ‘agentes’ del soberanismo para poner fin a la prisión preventiva de los encarcelados Forn, Junqueras, Sánchez y Cuixart? No se sabe, pero si Forn sale de la cárcel todo a punta de que seguirán los otros tres.

Sobre todo visto el movimiento o decisión del líder de la ANC Jordi Sánchez quien ha renunciado a su acta de diputado catalán, lo que le impide ser el candidato (en Cataluña hay que ser diputado para presidir la Comunidad) a la presidencia catalana como lo pretendía Puigdemont. Además Sánchez ha prometido que se piensa retirar de la política y regresar a la enseñanza.

De manera que si salen de la cárcel Forn y Sánchez lo normal es que esa misma senda que conduce al final de la prisión preventiva de los golpistas la puedan seguir tanto Oriol Junqueras como Jordi Cuixart. Una vez que todos  ellos han cumplido cinco meses de prisión preventiva y si en el Supremo se entiende que estos presos no van a reincidir en el delito ni se van a fugar.

¿Y qué ganará el Gobierno con estas excarcelaciones que promovería a través de su fiscal general? Pues el fin de las manifestaciones y los lacitos amarillos, final de críticas internacionales y aislamiento de Puigdemont que seguiría de prófugo de la Justicia sin poder argumentar el que otros de sus compañeros del golpe de Estado catalán están en prisión.

Además Rajoy sabe de las malas relaciones de Junqueras y Puigdemont, de la tensión entre PDeCAT y JxC, y de todos ellos con ERC y CUP, como sabe que si Turull es investido presidente a pesar de estar imputado su liderazgo durará hasta que le llegue la inhabilitación. Y de paso las excarcelaciones le rebajarían la presión al debilitado PP catalán.