Cerco violento al Parlament

Que se despida Jordi Sánchez de lograr su salida de la cárcel después de la manifestación de cerco y acoso al Parlament de Cataluña que convocó la ANC que él preside, y que acabó con actos de violencia y de insultos a los diputados como consecuencia de la suspensión por el presidente Torrent del Parlament del pleno convocado para la investidura de Puigdemont.

La violencia secesionista vuelve a confirmar el delito continuado de rebelión por el que están siendo investigados y serán juzgados todos los líderes del PDeCAT, ERC, Omnium, ANC y CUP, y todos aquellos que colaboraron en la ‘organización criminal’ del fallido golpe de Estado catalán que culminó con la declaración de la independencia de Cataluña el pasado 27 de octubre en el Parlament.

Ayer, de la mano de la ANC, la violencia ha vuelto a las calles de Barcelona. Violencia física y política porque hubo empujones a los Mossos y cargas de la policía autonómica, rotura de puertas y candados de la Ciudadela donde entraron a la fuerza decenas de manifestantes, cerco del Parlament y gritos y acoso a los diputados que debieron salir escoltados por los Mossos de Escuadra mientras eran insultados por los manifestantes.

El único que no vio nada de violencia en todo esto fue el presentador de La Sexta TV Antonio García Ferreras (imaginamos que inspirado por Roures) quien negó que hubiera habido violencia por parte de los manifestantes en el informativo de las 20.00 horas de de esta cadena de tv, que le desmintió con imágenes y noticias de sus propios compañeros.

Violencia y cerco al Parlament que se quiere completar con una acampada para forzar la investidura ilegal del prófugo Puigdemont, una posibilidad que pierde apoyos por parte de ERC y una parte del PDeCAT y que ya veremos cómo acaba. Porque si Torrent y sus compañeros de la Mesa del Parlament deciden obedecer a Puigdemont y rechazar el mandato del TC todos ellos acabarán imputados ante la Justicia como sus predecesores y Forcadell.