Carta al Rey, que cumple 50 años

En España están pasando cosas muy graves por causa del desafío catalán como lo denunció el rey Felipe VI (que hoy cumple 50 años) el pasado 3 de octubre exigiendo la restauración del orden constitucional. Pero en este tiempo de crisis política e institucional también se han evidenciado, bajo los últimos gobiernos de José Luís Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, otros problemas no menos graves que dañan la vida democrática del país.

Ha ocurrido con el abuso partidista de la Justicia y de los grandes medios de comunicación públicos y privados, para tapar la corrupción y permanecer  en el poder. Y todo ello a pesar de que el final del bipartidismo debería haber dado al Parlamento un protagonismo que la Cámara no ha sabido utilizar en beneficio de la ciudadanía. Y en la defensa de la separación de poderes del Estado y de la práctica de una Democracia ‘efectiva’, todo eso que brilla por su ausencia en nuestro país.

Lo que nos lleva a la conclusión de que la vida democrática, la Justicia y las libertades, como la de prensa, se han deteriorado bastante en estos últimos años, mientras la vieja política encastillada en sus posiciones de poder pone en riesgo la convivencia y puede conducir a este país a una ‘nueva frontera’ de incierto destino.

Son muchos quienes desde el poder se resisten a partir y enterrar prácticas de abusos autocráticos de todo orden y en el solo beneficio del Gobierno de turno y su partido. Pero también del Poder Económico que, con el Ejecutivo, son de un tiempo a esta parte los dueños absolutos de la situación y, desde el inicio de la crisis financiera de 2008 con mayor razón, porque este Poder Económico ha crecido y se ha entrometido en la vida democrática del país. Lo vimos con claridad en los años recientes del ya desaparecido CEC.

Es verdad, que bajo el reinado de Felipe VI, La Corona se ha alejado de los vuelos rasantes, promiscuos y nada democráticos de ese bicéfalo poder que se reparten el Gobierno y el núcleo duro de la Economía y las Finanzas del país que sigue activo -aunque más discreto- en algunos casos y asuntos de relevancia y donde algunos también tienen su responsabilidad en el origen y financiación del desafío catalán.

Naturalmente, quien más ha sufrido en estos últimos años han sido todos esos ciudadanos que fueron arrasados por el tsunami de la crisis de 2008 y que siguen a la espera de un verdadero y poderoso Plan de Rescate que los saque de semejante postración. Pero también son las reglas del juego y los que son sus verdaderos protagonistas lo que hay que reconducir una vez que se hayan detectado y eliminado estas prácticas indecentes y ‘fácticas’ de intromisión en la vida democrática y en el campo de la Justicia y de las libertades de nuestro país.