El Rey, Lula y Macron en Davos

Anochecía en Davos, con mucho frío y nieve por doquier, cuando en ese centro de debates y en los cenáculos y hoteles del poder económico llegó como un obús la noticia de la condena al ex presidente Lula da Silva de Brasil a doce años y un mes de cárcel por varios casos de corrupción. Esta condena en segunda instancia -Lula la recurrirá al Tribunal Supremo- pone en entredicho el que este famoso político y ex líder sindical pueda volver a presentarse de candidato a presidente en los comicios presidenciales que están al llegar.

¿Qué puede pasar en Brasil? Esa es la cuestión porque el país es una gran potencia emergente (la mayor de América) y su inestabilidad política afectará a la economía de la zona. Y también a la global por la depreciación del ‘real’, su moneda, y los efectos colaterales que todo ello generará. Por ejemplo en España porque muy grandes empresas como Telefónica y bancos como el Santander están fuertemente posicionados en ese país.

La ciudad suiza de Davos se ha convertido en gran escaparate europeo e internacional de las políticas económicas y financieras planetarias y en un centro de debate político. Allí viajó ayer el Rey Felipe VI para hablar de las notables mejoras de la economía española pero sin eludir la crisis catalana. Subrayando que en España se cumple la Ley y que lo ocurrido en Cataluña debe servir de advertencia a otras democracias, al tiempo que el monarca mandaba un claro aviso a los navegantes secesionistas, al subrayar que la Constitución Española no es un adorno y que se debe cumplir.

Está bien que haya sido el Rey, y no Rajoy que está de los nervios, quien este año haya liderado la amplia delegación española política y empresarial que ha acudido a los debates de Davos donde el Presidente de Iberdrola Sánchez Galán le ha vuelto a tirar de las orejas -y con razón- al ministro de Industria Nadal, al que le ha dicho que no debe hacer política con la energía.

También el Presidente de El Corte Inglés, Dimas Gimeno, habló en el foro y denunció -también con razón- las desventajas de las grandes superficies comerciales en su batalla con plataformas digitales como Amazon o Alibaba  que están en la venta online y no tienen empleados, como los más de cien mil de la gran marca española. Algo que debería de ser reconocido por los gobiernos y la UE al menos en lo que se refiere a los impuestos.

Sobre la política internacional el paladín fue el Presidente Macron de Francia -que se reunió luego con el Rey- quien criticó el proteccionismo de Trump, prometió el relanzamiento de la UE y ayudas urgentes a los ciudadanos que han sufrido los efectos de la crisis financiera de 2008. Macron también se entrevistó con Merkel que sigue pendiente de cerrar su gran coalición con el SPD y a buen seguro que ambos hablaron de España y de Italia, porque el país transalpino está a punto de entrar en campaña electoral.

En Davos hace frío pero las economías europea y mundial mejoran a pesar de la política y los políticos. Los mercados suben y mandan y parecen más seguros y controlados después del aún no lejano estallido de Wall Street.