Iglesias en Belén con los pastores

Pablo Iglesias está desaparecido desde el batacazo de Podemos y En Comú  en las elecciones catalanas del 21-D. Su alineamiento con el bando de los independentistas (que los pueden dejar fuera de la Mesa del Parlament) fue la causa de su fracaso electoral y según Carolina Bescansa de la pérdida de apoyos de Podemos en toda España como lo revelan las últimas encuestas.

Y dice Pablo Echenique que la culpa del retroceso de Podemos la tienen los medios de comunicación y puede que algo de eso sea cierto, pero lo que no explica Echenique es que los medios que los han llevado al desastre son los suyos. Sobre todo La Sexta TV, que sacaba a los de Podemos y En Comú sin cesar en sus pantallas repitiendo Iglesias, Colau y Domenech lo mismo que decían Junqueras, Tardá y Rufián.

Porque La Sexta TV hizo una campaña electoral descarada en favor del independentismo catalán, una vez que pusieron -como en el referéndum del 1-O- en el mismo plano y nivel a los portavoces golpistas secesionistas, sin denunciar sus posiciones, y a los demócratas que están a favor de la unidad de España y del orden constitucional, reduciendo la presencia de C’s partido al que odia Iglesias (porque les ha quitado el tercer puesto en el ranking de partidos nacionales) y que fue el que finalmente ganó las elecciones.

Allá José Crehueras y la cúpula de Atresmedia en relación con esta actitud de La Sexta TV que empieza a ser una cadena insufrible por la parcialidad podemita y la larga mano de Roures (destacado accionista de este Grupo) colocando periodistas y tertulianos. Con el mismo entusiasmo que Roures regaló a los golpistas del manipulado referéndum del 1-O un bonito centro de prensa para facilitar a la Generalitat sus discursos contra España.

El bonito juego de Atresmedia de poner una vela a Rajoy y otra a Iglesias para debilitar al PSOE y a C’s les está saliendo bastante mal, y su cadena morada, La Sexta TV, empieza a cansar y su modelo, programas y equipos han sufrido un desgaste importante y sobre todo han perdido credibilidad.

Hasta el punto que han abrasado a Pablo Iglesias porque ahora no sale por ninguna parte cuando antes estaba todos los días en pantalla como objeto de adulación. ¿Dónde está Iglesias? Dice su compañera Montero que está disfrutando de la Navidad. O sea en Belén con los pastores, mientras desde IU Alberto Garzón parece creer que ha llegado la hora de que él tenga más visibilidad.

Eso es lo mismo que creyeron en un momento dado los Errejón, Alegre, Bescansa, Pascual, Tania y los que se atrevieron a discrepar de Iglesias y fueron cesados o marginados por él. O sea que se cuide Garzón no vaya a ser que en próximas citas electorales se acabe la coalición y que La Sexta TV, siguiendo instrucciones de quién allí manda -Roures por delegación de Crehueras- excluya a Garzón como en su día silenciaron a Errejón.