¿Reaparecerá Puigdemont en Barcelona?

En esta ópera bufa en la que se ha convertido el golpe de Estado catalán todavía está por ver un sorprendente estrambote, o llamativo final, como el que podría protagonizar Puigdemont, entrando en el mitin de cierre de la campaña del PDeCAT disfrazado de cabezudo en el interior de un pasacalles de la comparsa de la Merced para, de pronto, abandonar el disfraz y gritar en el escenario del mitin ¡Viva la República de Cataluña!

Acto seguido y mientras la Policía Nacional y los Mossos intentan cazar a Puigdemont unas bengalas de humo de colores inundan el escenario y en el pabellón del mitin se apaga la luz en medio de vítores y una gran confusión y Puigdemont, como la Pimpinela Escarlata, vuelve a desaparecer ante las narices estupefactas de las Fuerzas de Seguridad.

Por rocambolesco que parezca no descarten algo así, porque el PDeCAT se juegan mucho y además porque a este pintoresco personaje, que se llama Puigdemont, le encanta jugar al ratón y al gato y ocultarse y aparecer en extraños escenarios y decorados para hacer alguna declaración. Máxime ahora está en el momento de la verdad porque se les acaba la campaña electoral y porque ex amigo Junqueras le acaba de reprochar en público su fuga a Bélgica mientras él y otros están en prisión.

Además todo apunta a que ERC ya no quiere buscar otro acuerdo con el PDeCAT para gobernar sino más bien en la izquierda con Podemos, PSC y la CUP, si es que les llegan los escaños lo que no es fácil de imaginar.

La tensión entre ERC y PDeCAT es cada vez más evidente y por eso no deja de sorprender la decisión del ministro Zoido -que no da pie con bola- de sancionar a Junqueras por conceder desde la cárcel una entrevista a RAC1 en  la que vino a acusar a Puigdemont de ser un cobarde por huir a Bélgica mientras él permaneció en España y entró en la cárcel aceptando así todas sus responsabilidades en las ilegalidades varias del ‘procés’.

Aunque queda poco a Junqueras deberían de dejarle hablar un poco más sobre Puigdemont, pero Zoido no es precisamente un lince y no quiere que hable. Mientras tanto su partido, ERC, le prepara al ‘osito’ para esta noche una serenata a las puertas de la prisión de Estremera como broche de cierre de la campaña electoral. Una vigilia nocturna con Miserere incluido para marcar la diferencia con la cómoda situación de Puigdemont.

Por ello no se descarta, como lo han anunciado algunos, la posibilidad de que Puigdemont aparezca en el mitin de cierre del PDeCAT en pos de dar un golpe de efecto electoral de última hora, aunque ello le cueste su captura por la policía (o los Mossos) y su inmediata entrada en prisión. Salvo que llegue de incógnito a Barcelona y se vuelva a escapar lo que sería el hazme reír de Zoido y de las Fuerzas de Seguridad.