Macron con Iberdrola

No sabemos si nuestro aguerrido ministro de Industria Álvaro Nadal (que presume de no dejarse torear por la empresas energéticas) ha leído en el diario Le Monde la entrevista que el rotativo galo le acaba de hacer al Presidente de Francia Emmanuel Macron a propósito de la Cumbre del Clima que ahora celebra en París. Pero si Nadal no la ha leído debe hacerlo porque Macron lanza una severa advertencia por el creciente deterioro del clima mundial, pidiendo el retroceso hasta su final de las ‘energías fósiles’ y defendiendo las nuevas y no contaminantes energías limpias y renovables.

Y decimos esto a propósito del absurdo empeño del ministro Álvaro Nadal de mantener abiertas en España las centrales de carbón que son las más contaminantes y las que más CO2 emiten a la atmósfera, en contra del criterio de Iberdrola (que propone el cierre en dos años de sus dos centrales de carbón) y de los programas energéticos de la Comisión Europea.

La Cumbre del Clima de París es una cita muy importante que pretende poner coto a las emisiones del CO2 que lamentablemente amparan las superpotencias (USA, China y Rusia) y especialmente el Presidente Trump que, como Nadal, es otro enamorado del carbón.

En sus declaraciones a Le Monde el Presidente Macron pide: un urgente ‘plan de choque’ para salvar el clima que en su opinión se deteriora a gran velocidad; hace un llamamiento para que se acabe el uso de las ‘energías fósiles’ a nivel mundial; propone ‘la orientación masiva de la financiación pública y privada hacia las energías renovables’; y sobre las emisiones de CO2 invita a la UE a imponer un precio base por tonelada y unas tasas en la fronteras.

Además tenemos que entender que España está, por su proximidad con África, en la primera línea del cambio climático en Europa como lo hemos visto y vivido en los últimos meses de extremo calor y sequía seguidos de frío y tormentas. Y esto que en el debate político español pasa un tanto desapercibido debería ser -con la construcción de nuevos pantanos y de trasvases- una prioridad de los ministerios de Industria, Obras Públicas y Agricultura.

Porque como dice Macron, dándole la razón a Iberdrola y a su Presidente Ignacio Sánchez Galán, el cambio climático exige una respuesta de choque y la declaración de una guerra abierta a las emisiones de CO2, y sobre todo a las de carbón.