Debates electorales catalanes

Debatir con los golpistas catalanes es inútil porque niegan la realidad, no dicen una sola verdad y culpan a los demócratas del fracaso y el desastre de su proceso. Pero ellos insisten y se aprovechan de los medios para convertir sus diatribas en propaganda. Lo que hacen a diario en TV3 y en medios de comunicación catalanes donde se trata por igual a golpistas y a demócratas y en muchos casos sin la menor matización.

Y, como alguien le dijo una vez a un banquero, ‘no es lo mismo financiar por igual a la policía que a los ladrones’. O a los demócratas y a los golpistas. O a los que pretenden romper la unidad de España y los que defienden la Ley y la Constitución.

Y a ver si se va enterando de todo esto el conde de Godó, que juega a la falsa equidistancia y tiene sus medios llenos de secesionistas en aras de un presunto equilibrio que revela que él está con el golpe. Porque hay que dejar claro que el pluralismo no permite la apología del delincuente. Y luego venga editoriales de apaciguamiento en vez de defender de implacable manera la legalidad y la Constitución denunciando a los delincuentes del golpe.

En La Sexta TV pasa más o menos lo mismo. Allí los niños mimados son los de Podemos que se les están viniendo abajo, a pesar de los masajes y las ayudas de Ferreras, otro que trata con guante de seda a los golpistas porque Iglesias le ha dicho que la autodeterminación y la independencia son cosas de izquierdas. Por ello en esa cadena se mima a Junqueras, Rufián y Tardá, y porque al final Ferreras está de alguna manera inmerso en la trama de Roures que es quien pilota el pretendido futuro Gobierno de ERC.

Naturalmente cuando no se hacen distingos entre golpistas y demócratas luego se plantean debates electorales en los que un prófugo de la Justicia como Puigdemont pretende participar en los debates electorales de la cita del 21-D por vídeo conferencia, lo que es el colmo de la desfachatez. Algo que C’s, PP y PSC deberían rechazar, aunque Iceta tragará porque es otro que tampoco distingue entre policías y ladrones.

De manera que -y aunque las apuestas de Londres aseguran que el juez Llarena soltará hoy a Junqueras y demás presos golpistas- podría darse el caso de un debate electoral con Junqueras hablando desde la cárcel de Estremera y Puigdemont desde Bélgica. Y los dos golpistas bramando contra España y el Estado represor, y los demás en el plató con cara de tontos siguiendo el juego que impondrán el prófugo y el preso que son los que dominarán el espectáculo como pretendidas víctimas de la represión.