Iceta quiere perdonar la deuda catalana

En las campañas electorales se dicen muchas tonterías, se promete la Luna a todos los ciudadanos, se niegan los pactos que luego harán (incluso con su mayor adversario) y se dicen tonterías de todos los colores para buscar un titular o un puñado de votos por aquí y otro por allá.

Pero en esta campaña catalana del 21-D el rey del oportunismo ha resultado ser Miquel Iceta del PSC quien lleva en su lista electoral a dirigentes como Espadaler de la derecha confesional nacionalista (la antigua Unión de Duran i Lleida) y un ex candidato de Podemos como el fiscal Villarejo.

Además y aunque no gane las elecciones del 21-D, que no las va a ganar, Iceta piensa que Podemos y ERC lo van a convertir a él en presidente de la Generalitat, siguiendo los pasos de los anteriores gobiernos de Montilla y Maragall que tanto daño hicieron a España, Cataluña y al PSC-PSOE.

Y para lograr esa misión imposible ahora resulta que Iceta -el bailarín del Bruc al que su gente de campaña no le dejan bailar- ha propuesto que el Estado le condone la deuda de más 50.000 millones de euros a Cataluña, para que cuando los golpistas regresen al Govern reciban ese inmenso premio en pago a su deslealtad constitucional.

O sea ‘cuponazo’ para Urkullu y borrón y cuenta nueva para la deuda de Puigdemont o sus herederos. Y al resto de España que le den dos duros, porque lo de la igualdad y la solidaridad es solo para las regiones ricas y no para las más pobres y abandonadas como Extremadura a la que en lugar de un AVE le van a poner un ‘carril bici’ para compensar.

El verdadero problema de Iceta es que, aunque no lo dice, está mucho más cerca de los independentistas que de los españolistas (le costó y mucho el acudir a la segunda manifestación), que no ha denunciado el golpe de Estado  como tal, ni la ‘organización criminal’ que lo preparó. Y que considera que Junqueras -su futuro socio y su Presidente- es ‘preso político’ y una santa hermanita de la caridad que pasa el día rezando a la Moreneta, y que no es un golpista que se gastaba el dinero público, la hoy deuda de Cataluña, en embajadas, referéndum y propaganda del procés.

Todo eso que Iceta quiere ahora que lo pague España condonando la deuda acumulada por el despilfarro secesionista de Junqueras y Puigdemont. Muy bien Miquel, tú sigue así porque con semejantes propuestas y tus alianzas en ciernes Arrimadas y Ciudadanos serán los vencedores de la campaña electoral del 21-D. Y eso tendrá luego un rebote en toda España para que Sánchez continúe dónde está.